¿Cuál subsidio a las gasolinas?
Estamos metidos en un falso de debate: se discute que si se debe o no subsidiar la gasolina, cuando en realidad no existe tal subsidio.
Conviene precisar que por cada litro de gasolina Magna, de impuestos (IEPS e IVA) son 5.83 pesos; de Premium 6.36 pesos; y de Diésel 6.34 pesos. Si se prescindiera del IEPS, el litro de gasolina Magna (incluyendo IVA) valdría 12.31 pesos; el de Premium 13.83 pesos; y el de Diésel 12.42 pesos. Ese sería el precio real de mercado gravado únicamente con IVA como cualquier producto. Sin embargo, si a las gasolinas se les considerara un insumo de primera necesidad no gravable (como los alimentos y medicinas), entonces el costo de mercado, que incluye el coste de producción más la ganancia de los gasolineros, sería de 10.16 pesos para la Magna, 11.43 para la Premium y 10.71 el Diésel. Ese es el precio real de la gasolina, –OJO– sin un centavo de subsidio. El Gobierno Federal llama subsidio a no recaudar (IEPS e IVA) lo que prevé recaudar. ¿Cuál subsidio?
Subsidiar la gasolina sería venderla por debajo de su costo real de mercado. Por ejemplo: vender la Magna a 11 pesos cerrados, tendría un subsidio de 43 centavos por litro. Eso es subsidiar la gasolina. Vamos, es tanto como decir que se subsidian los alimentos y medicinas porque no se les grava, o porque se pierde lo que podría recaudarse ahí. Esto es, para la Federación subsidio son las pérdidas recaudatorias que tiene su Secretaría de Hacienda.
Por otro lado, dice el presidente de la República que con el alza al precio de las gasolinas “el Gobierno no recibirá ni un centavo más de impuestos por este incremento”. Miente si nos está diciendo que es con relación a lo aprobado en la Ley de Ingresos de la Federación (LIF) de 2016, del orden de los 209 mil 386 millones de pesos; y diría la verdad si es con relación al cierre de su Ejercicio Fiscal de ese mismo año que se supone fue de 284 mil 432 millones de pesos.
Aceptando sin conceder que sí se recaudó esta última cantidad por ese IEPS en 2016, existe una diferencia que asciende a los 75 mil 046 millones de pesos. Entonces aquí surgen una pregunta: ¿Dónde están o en qué se gastaron esos 75 mil millones de pesos que la Federación recaudó de más a lo previsto en la LIF de 2016?
Si los Ingresos previstos por concepto de IEPS para 2017 se recaudaran con relación a lo aprobado por la Cámara de Diputados para 2016, entonces ese sobrante de 75 mil millones de pesos que se piensa recaudar en 2017, equivale a bajar en un peso el litro de la gasolina. Es decir, si el Presidente quiere cumplir su palabra y no “recibir ni un centavo más de impuestos”, el precio de la gasolina debe bajar un peso, o decirnos en dónde están o en qué se gastaron esos 75 mil millones de pesos recaudados de más en 2016.
El debate de fondo no es de si debe existir subsidio a las gasolinas (que es un falso debate), sino de si debiera existir ese IEPS; y, en el mejor de los casos, cuánto de ese impuesto debe ser para la Federación y cuánto para los estados y municipios.
>