Ideas
Cruje el contrapeso
En su tercer día consecutivo de debate en torno de la reforma política, la Cámara de Diputados —dijo ayer el diputado federal petista Porfirio Muñoz Ledo— “seguía con su enorme renuncia de sí misma”. A contrapelo de la función esencial aquella, de servir de contrapeso en un régimen presidencialista, la Cámara ha insistido en seguir despojándose de sus de por sí ralas fortalezas, para cedérselas a la institución de la Presidencia de la República; justo cuando ésta acaba de entrar en su proceso sucesorio. De las 47 reservas que diputados opositores —fundamentalmente del PT y PRD— presentaron desde el martes, cuando el manojo aquel de reformas constitucionales fue aprobado en lo general, ayer el pleno de San Lázaro lograba despachar la suma de 30. E, igual que sucedió el martes y miércoles, el debate tuvo la virtud de bifurcarse en dos ramales: El ramal por donde marchó con paso firme y retumbante la oratoria de grandes parlamentarios, como los irrebatibles diputados Porfirio Muñoz Ledo, Jaime Cárdenas Gracia y Enrique Ibarra Pedroza. Y el ramal de los silencios, por donde han estado caminando cabizbajos la mayoría de los 500 legisladores de San Lázaro; una mayoría que sólo ha presenciado, callada, la reverberación de una feria de argumentaciones de la que nadie duda de que quedará como un referente necesario en las legislaturas por venir. De ese gran manojo de reservas despachadas ayer, han sobresalido dos cuando menos: la correspondiente al veto presidencial vía reconducción presupuestal y la de la sustitución del Presidente de la República. Fue ahora el grupo parlamentario de Acción Nacional el que promovió la reconducción presupuestal, y fue ahora el PRI el que votó al lado del PT, PRD y resto de las bancadas para rechazarla. El panismo argumentó que el país requiere cambiar la ley para dar certidumbre al país cuando no se aprobase, en tiempo y forma, el presupuesto de egresos de la Federación. Mediante esa reconducción —decía el PAN— tendría que ponerse en vigor el mismo presupuesto aprobado el año anterior. En la negativa de la reconducción fue el único momento en que el PRI votó en favor de la función de control político de la Cámara de Diputados, al lado del resto de la oposición. Decía el priismo que era absurdo que se pensara en que vienen tiempos tan complicados que podría no autorizarse en tiempo y forma el presupuesto. ¿Saben algo; tienen información ustedes que nosotros no tengamos?, preguntaba el priismo a los panistas. El petismo, a su vez, llamaba a la cordura, votando en contra de la reconducción planteada por el panismo, porque, de no hacerlo, estarían dándole algo así como el tiro de gracia a la Cámara de Diputados, porque entonces quedaría todavía peor que una Oficialía de Partes, adonde la aprobación del gasto público terminaría de convertirse en un ejercicio meramente administrativo y no político. La reserva sobre la sustitución del Presidente de la República, cuando éste estuviera ausente de su encargo por muerte, enfermedad o renuncia, se fue convirtiendo, paulatinamente, en el debate del día. En el dictamen de la Comisión de Puntos Constitucionales, se planteó al pleno que cuando hubiere ausencia del titular del Ejecutivo Federal, el sustituto sería el secretario de Gobernación, y no le ponían límite de tiempo. Jaime Cárdenas proponía acotar a no más de siete días el lapso del ejercicio del sustituto, y que éste fuera el presidente de la Cámara de Diputados. Enrique Ibarra, en cambio, planteaba que el sustituto fuera el presidente de la Corte. Laura Itzel Castillo y Gerardo Fernández Noroña proponían que mejor se quedara como está actualmente, porque la reforma en realidad abre posibilidades para la intriga palaciega, para la conspiración contra el presidente de la República en turno. Al final, dispusieron que el que fuera interino o sustituto no podría reelegirse, ni aspirar nunca más a un periodo constitucional en la Presidencia de la República. Concluyó el sesionar casi a las nueve de la noche. Citaron para el jueves 3 de noviembre, para la continuación de las discusiones y votaciones de las reservas restantes.