Cristina Ferrer
Cristina Ferrer es diseñadora de interiores y vidrio. Trabajó seis años con el arquitecto Jorge Ramírez Sotomayor, en el Instituto de las Artesanías, dirigiendo las Escuelas de Artesanías, así como las de Diseño de Interiores. Se casó con el arquitecto Mario Ferrer, viajando a EU. En Anaheim conoció una Academia de Vitrales, de artistas cubanos, quienes la invitan a estudiar esta técnica por tres meses. Posteriormente, en Italia se ilustró en Murano con el maestro Cristino Signoreto, aprendiendo el soplado del vidrio, acentuando su vocación por los vitrales en esta cuna del Renacimiento.
“Conocí todos los vidrios y su elaboración en Europa, donde no utilizan el reciclado como en México, y de cada proceso debe surgir un pieza extraordinaria: candiles, floreros, joyería de vidrio. Regresé a Estados Unidos a ilustrarme con Narciso Carliatta —romano— en su Estudio de Arte en California, convirtiéndome en alumna distinguida y cuando imparte conferencias lleva en sus carruseles fotografías de mi trabajo realizado en México dándome crédito. Me conectó con Chiguilli, quien hace el vidrio soplado mezclando figuras suyas con trabajos de vitrales míos, y de ser plano lo convertimos en tercera dimensión. Llevo 38 años trabajando en mi estudio”.
Manufactura obra civil para 25 arquitectos. Julio de la Peña, le dijo: “Nunca he hecho nada igual para nadie, tú como una De La Peña, prométete lo mismo”.
“Rompí mi promesa dos veces: Vitrales de Pioner, compañía de semillas mejoradas, haciéndoles una huerta con maíz, chiles, tomates, creándoles un paisaje múltiple. El dueño vino de la Quinta Avenida, los vio, dejándonos un atento recado… que los vitrales estarían emplazados en Nueva York, destruidas las plantillas aún así logré hacerlos de nuevo. La Barrica de Herradura: habían seleccionado a 24 artistas de la plástica jalisciense, orgullosamente me seleccionaron a mí, conocedora del procedimiento del Tequila en la fábrica de Amatitán. Igualmente se la llevaron a Estados Unidos haciendo otra exhibida en Palacio de Gobierno, Plaza Liberación, Villa Panamericana. Proyecté íntegramente restaurante Máxime”.
Templos patrimoniales: Basílica de Zapopan, con dibujos del maestro Alfonso de Lara Gallardo. La Virgen fue sacada del vaso de plata, para hacer los apuntes que escenificaban la historia de la Virgen y el Cantar de las Criaturas, celebrando los 100 años de su regreso y el hábito de Francisco y su simbología, mereciéndole: Premio en Brasil.
“Llevo 30 años trabajando para los Franciscanos y Clarisas, Tlaquepaque, Zacatecas, Aguascalientes. En la Tarahumara, el franciscano Fray Junípero Serra, en un acantilado en la punta del cerro, construyeron una Ermita dedicada a San Isidro Labrador, con vitrales traídos de España del siglo XVII, mismos que restauré. Santa Anita del siglo XVII con planta basilical en cruz; sincretismo de dos culturas con flores y angelitos morenos. Convento de Santa María de Gracia con Historia de Santo Domingo, lugar para hijas naturales de españoles. Los vitrales conllevan investigación histórica y teológica”.
“Los vidrios son europeos y de EU. Estudio espacio, luz, vientos encontrados, cimentación en zonas sísmicas. Creé San Pedro Apóstol de Tlaquepaque, facilitándome el realizar San Pedro Apóstol de Zapopan, la cimentación fue restaurada por Verónica Cortés, ganando el Premio Jalisco. Nuestra Señora del Rosario, conocida como templo del Padre Galván, La Loma, Madre de Cristo, Capilla en Tonalá, Cúpula de San Francisco de Asís, con dos proyectos modernos puntualizando su fecha, decisiones tomadas en Asís. Circula mundialmente un libro trimestral en la comunidad franciscana, con portada ilustrada con mis vitrales: Clara, La Cruz, San Francisco. El Padre Paiffer, director de los Museos del Vaticano, anualmente nos imparte cursos desde hace 23 años.
>“Mi obra está compendiada en tres libros: Interiores de México. Vitrales de México. Arte de México. En otras ciudades existe obra mía: Michoacán, Celaya, Salamanca, Arandas —para tequila Cazadores—. Valle Real: Muro de Piedra. Templo San Francisco de Asís, hablando con San Damián y Santa Clara, vestido con sayal, cuando entrega el Nacimiento Viviente único día revestido en seda para presentar al Niño Dios. Club Santa Anita, hice la interpretación más alegre de un drama, Viacrucis”.
Maestro vidriero con los franceses. Asociación Mexicana de Arte Sacro. Asociación Vitralistas de America. San Louis Missouri por Vitrales Club Santa Anita. Este texto es un periplo de su obra, imposible plasmar tanta belleza… en letras. Los templos están abiertos para contemplar este arte. Cristina no se considera artista, ni escultora… “Soy artesana del vidrio”.