Ideas

¡Cónchale con la vaina...!

Mi gratitud al grupo de amables lectores venezolanos radicados tanto en su país de origen como en México, por sus correos referentes a mi columna “El BURRO DEL AGUADOR”, -- lunes 5 de agosto en El Informador --, por sus comentarios del tema.  Mayoritariamente concordaron con mi opinión, algunos pocos disintieron de ella.

Elogios agradecidos al margen, me solicitan proseguir tratando la situación de Venezuela, dada la trascendencia política, económica y social que marca influencia entre naciones centro y suramericanas que forman eje padeciendo carencias y privaciones en un franco, muy franco, franquísimo deterioro del nivel de vida de sus ciudadanos gobernados por regímenes anacrónicos, obsoletos y de manifiesto atraso, que dan realidad a lo que la gráfica expresión venezolana reza…  “Se juntan los mochos para rascarse…”

La última de  Nicolás Maduro refiere en el homenaje a Hugo Chávez en el Cuartel de la Montaña exaltando que: “Cristo Redentor se hizo carne, se hizo nervio, se hizo verdad en Chávez…”, fanatismo demagógico a ultranza proferido en una nación que por esto está… Como está.

La población venezolana frisa los 30 millones, con un ingreso anual por renta petrolífera de 80,000 millones de dólares, obsequio de la naturaleza.  Con 15 años de gestión chavista se ha llegado a la instauración de cartillas de racionamiento como intento de paliar la escasez de productos básicos.

La ciudadanía se tiró a las calles como respuesta a que la pretendida revolución bolivariana trae el funesto crecimiento de la corrupción y la ineficacia, toda vez que la palpable devastación tiene paralelismo a la destrucción de cualquier rastro de control democrático, lo que justifica las dificultades de la sociedad para reaccionar en una situación de la que no puede esperarse otra cosa que el estallido social.

La riqueza se ha venido despilfarrando en políticas sin sentido, distribuída entre la “Hermandad” de conveniencia latinoamericana mamando de las ubres chavistas con los Castro y Cuba a la punta.

El avasallamiento de expropiación del gorila bananero, tan vitoreado por sus fanáticos, es en el hoy la ilevantable losa que ha aplastado a las iniciativas privadas que se han desterrado de una nación en la que la ley es burlada bloqueando el derecho, y en la que se ausenta la garantía de la propiedad.

Del Palacio Presidencial de Miraflores salió la orden de imponer miles de soldados en las calles con la premisa de combatir la violencia y proteger a los ciudadanos, empero…

Empero el plan real es el atrincheramiento y protección del gobierno del discípulo de Chávez que promueve la “tranquilidad” con la censura oficialista de páginas policiales abarcando prensa, radio y televisión anulando noticias como la de que al año los asesinatos sobrepasan los veinte mil.

Y…  PENSÁNDOLO BIEN.

Y…  PENSÁNDOLO BIEN, el poder de Maduro está, no se dude, en la alianza con los militares que manejan el Ejército.  

De esto se desprende el aumento de sueldo a los uniformados y la apertura de un canal televisivo exclusivo para las Fuerzas Armadas, a más de recursos para periódicos y revistas exaltando la ejemplaridad de las tropas.

En Venezuela se dice: “¡Cónchale con la vaina..!”, equivalente en México al “¡Caramba con el tema!”. Y sí, mis pacientes lectores venezolanos, intento estar muy bien informado. Tal vez por esto….

Tal vez por esto, escribo en EL INFORMADOR…

 

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