Ideas
Calderón y Emilio dicen adiós a la Presidencia
Como no hay fecha que no se cumpla, finalmente Felipe Calderón y Emilio González dijeron adiós —simbólicamente— a la Presidencia de la República. El primero rindió su Quinto Informe de Gobierno y con ello prácticamente cerró su actuación como Ejecutivo, pues luego de que los tiempos político-electorales se han adelantado arbitrariamente, ya todo mundo en lo único que parece pensar es en el próximo “hueso” que habrán de ocupar, aunque en su caso, un buen descanso no le caería nada mal, pues soportar la presión de todos los problemas de México no debe ser cosa fácil.
Y aunque haya manifestado que respetará escrupulosamente el proceso electoral, resulta muy difícil poder creerle, sobre todo cuando ha trascendido el esfuerzo que viene realizando hacia adentro de su partido (Acción Nacional), para que su preferido Ernesto Cordero repunte en las encuestas de preferencia, cosa que no ha sucedido, lo que ha hecho necesaria la participación “por órdenes de arriba” de los miembros de la burocracia en donde gobierna el PAN. Aunque también ya dejó ver su plan B, en donde Josefina Vázquez Mota continúa repuntando, y ganando adeptos por todos lados, mientras que Santiago Creel es otro de los que se puede ir despidiendo de la Presidencia, toda vez que el asunto de Monterrey, con tal caudal de víctimas, es uno de los resultados de la autorización expedida cuando fue secretario de Gobernación, situación que sus enemigos políticos no pasarán por alto, sobre todo aquellos que han dicho que “cualquiera, menos Santiago”. En situación parecida, aunque por otras razones, pareciera estar Marcelo Ebrard, de quien se dice que luego del “guiño” que le hizo a Felipe Calderón, al saludarlo por primera ocasión públicamente y referirse a éste como “Señor Presidente”, buscaba acercarse a la expresión de Calderón, cuando hace algunos meses señaló que el candidato de Acción Nacional bien podría ser un ciudadano independiente, esto es, que no milite en el PAN —¿no que no se metía?—. Por lo que hace a Emilio González Márquez, quien ya incluso fue ventaneado por quienes se dedican a publicar lo que los consulados y otras instancias opinan de su precandidatura, queda claro que si bien es cierto que es de desearse que los Juegos Panamericanos sean un éxito, lo que le podría reubicar en la contienda por la candidatura presidencial, tiene un pequeño problema que difícilmente la gente podrá olvidar… no, no es la mentada; tampoco son las macrolimosnas; ni siquiera las compras a diestra y siniestra de publicidad a los monopolios televisivos con cargo a nuestro bolsillo, ¿pero a quién se le podrá olvidar en esos momentos de contienda el tremendo déficit de dos mil millones de pesos de los “Juegos”?