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Boxeo, baile y café, pasiones de “Yaqui” Márquez

También lo conocían en los salones de baile de Guadalajara, su estatura rebasaba los 1.80 metros, su físico atlético, atributos que destacaban de los adversarios, maestros que construían pasos de fantasía en las pistas de los Munich, Agua Azul, Modelo, Real de Minas, donde Jesús “Papelero” Estrada, ídolo y ex campeón nacional Pluma, trabajó en el departamento de seguridad. Los años 1970, y Juan “Yaqui” Márquez, vestido como todo un caballero, bailaba una y otra vez las canciones en vivo interpretadas por La Sonora Santanera, por Los Muecas, Los Lamas, Los Freddy’s, Rigo Tovar, monstruos sagrados de la época, cuando al casino Real de Minas se le conocía como la catedral del baile en Guadalajara.
 
Y una noche antes, en la Arena Coliseo, el manager de Delfino Mendoza, de Tony Escobar, con quien Antonio “Poema” Avelar protagonizó encarnizadas batallas, de temperamento, de boxeo clásico; en la esquina el “Yaqui” Márquez, con determinación, le decía a Raymundo “Pelón” Rodríguez, uno más de sus alumnos, cómo debía actuar, que recordara las clases que recibió las mañanas en el gimnasio Arce del embudo de Medrano 67.
 
Ex boxeador, Juan Márquez Soto, oriundo de Cajeme, Sonora, invirtió su dinero en la joyería que le blindó su economía, disfrutaba de sus pasiones, el boxeo, el baile y el café, tardes de charlas extensas con el periodista Héctor Castro y Castro en el Café Madrid del Centro Histórico de Guadalajara, donde recordó la pelea que sostuvo ante el gran Luis Villanueva Páramo “Kid Azteca”, en el decenio de los 1940.
 
Elegantemente vestido, de traje y con corbata, la eterna imagen de “Kid Azteca”, llegó por tren a Torreón, donde se enfrentaría al “Yaqui”. Lo recibió una multitud con la banda musical de la plaza, pancartas en las que se leía el fervor por el ídolo, y todo presenciado por Márquez Soto, quien viajó en el mismo tren que abordó el oriundo de Tepito; no se conocían los adversarios, nadie conocía al “Yaqui”. Por la noche, se vieron frente a frente arriba del ring, y Juan Márquez conoció el golpe que había creado a la leyenda, su humanidad recibió el gancho al hígado, paralizante, que lo envió a la lona sólo para escuchar el conteo final.
 
La familia Sulaimán compró medio millón de pesos en boletos para “Canelo”-Cintrón
 
La pobre entrada en la Plaza de Toros México, registrada el sábado en la pelea de “Canelo” Álvarez contra Cintrón, se debió a una pésima promoción, pues ni la gente de la Ciudad de México sabía que habría pelea, dijo José Sulaimán, presidente del CMB, para quien el tapatío habría llenado fácilmente la Monumental. “El resultado se debió al trabajo realizado por personas desconocidas, nosotros, la familia Sulaimán, compró más de medio millón de pesos en boletos. “Canelo” es serio candidato para Boxeador del Año por CMB, aseguró Sulaimán. Y por ahí estaré atisbando.
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