Antes que termine el día
Con el trazo característico del cine europeo, narra la premonición de un joven británico enamorado y bien correspondido por una joven estudiante de música, de procedencia norteamericana, a punto de graduarse en Londres. Ambos desean formalizar su relación. La pareja está integrada por Samantha e Ian.
Todo marcha bien y promisorio, pero él es un joven que por su propia sensatez vive absorto en su trabajo que provoca su indecisión. El drama surge cuando Ian sufre una pesadilla en la que Samantha pierde la vida en una colisión en el centro londinense a bordo de un auto de alquiler. La tragedia en sueño le provoca la reflexión acerca de cuánto ama a su novia.
Paul Nicholls y Jenifer Love Hewitt son los actores de esta historia de amor confrontada por la influencia de una pesadilla. Sin mayor análisis psicológico complica la vida de la pareja; él se deja llevar por la premonición trágica mientras ella continúa su sueño de amor prevaleciendo los valores sentimentales.
El relato conduce hacia orígenes y motivaciones de Ian, para quien el trabajo ha constituido motivación primordial, en tanto que Samantha sigue su propia vocación estudiando música. Los dos son triunfadores, pero diferentes para integrar pareja, y lo que pudiera ser una historia feliz de amor, de pronto les conduce a visualizar la disparidad. Él enfrenta los recuerdos de esfuerzo juvenil en el seno de una familia agobiada por el desempleo del padre convertido en alcohólico.
Dentro de su aparente sencillez, Antes que termine el día, muestra la necesaria afinidad que debe haber en toda pareja. Tal es el meollo de la narración para provocar en el espectador la búsqueda y encuentro de las propias motivaciones en cada uno, previas a la formalidad de un matrimonio. En resumen: simple lección para la vida.
Dios nos guarde de la discordia.