Ideas

¡Al Maestro con cariño!

Por: Emilio Fernando Alonso

Próximo a cumplir 70 años de vida, pues nació el 7 de marzo de 1945 en el seno de una humilde familia chilena asentada en Santiago, capital del país andino, fue bautizado con el nombre de Carlos Enzo Ezequiel Reinoso Valdenegro.

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Tuvo una infancia con algunas carencias en lo económico, pero nunca en lo amoroso, pues sus padres formaron una familia muy unida, con sacrificios y mucho amor. Desde muy pequeño, Carlos mostraba facultades para jugar con los chicos del barrio al futbol, y fue así que siendo un chamaco de 15 años llegó a las inferiores  del equipo Audax Italiano, de la Primera División chilena, y a los 17 fue llamado para integrar la Selección Juvenil de Chile, donde fue compañero de otros buenos jugadores chilenos como Juan Rodríguez Vega, Alberto Quintano, Elías Figueroa,  y Carlos Caszeli. >

Brillando en un torneo sudamericano juvenil, llamando la atención de uno de los equipos más tradicionales e importantes del futbol chileno, Colo Colo, conocido como “El Cacique”, por tener el nombre de un caudillo araucano muy respetado por su sabiduría,  miembro del grupo de jefes  que pelearon contra los españoles, junto a los grandes guerreros, Lautaro y Caupolicán. Pues bien, Colo Colo lo pidió como refuerzo para una gira donde jugaría ante varios equipos del Continente Americano, entre ellos el América de México, cuyos dirigentes Guillermo Cañedo y “Panchito” Hernández, quedaron impresionados por sus dotes futbolísticas, y  quienes empezaron a darle un seguimiento que incluyó varios viajes de “Panchito” a Chile para ver detenidamente a Carlos Reinoso, una vez que éste terminó la gira como refuerzo del Colo Colo y volvió al Audax Italiano. En aquellos años, los 60´s, Reinoso jugaba como delantero, y en 1968 fue campeón de goleo del futbol chileno, y apenas a los 18 años de edad fue llamado a integrar la Selección de su país, donde compartía el ataque con otro gran jugador y goleador, Carlos Caszeli, con quien ya había estado en la Selección Juvenil andina.

América fue por él y lo trajo a México a principios de los 70´s, debutando como americanista en un partido ante el Atlas el 26 de febrero de 1970 en la fecha 4 del campeonato mexicano, con el marcador empatado a un gol por bando. Al principio, Reinoso era utilizado como delantero, pero cuando su técnico, José Antonio Roca lo cambió de posición haciéndolo jugar unos metros atrás, como mediocampista, fue donde irrumpió con fuerza en nuestro futbol, convirtiéndose en uno de los ídolos de la afición americanista, donde jugó por espacio de ocho años, y formó parte de un gran equipo que obtuvo los campeonatos de las campañas de 1970-71, 1975-76, así como el campeonato de Copa en 1973-74, más el “Campeón de Campeones” en 1975-76 y la Copa de Campeones de la Concacaf en 1978; jugando al lado de su compatriota Roberto Hodge y el brasileño Antonio Martins “Toninho” en el medio campo, y adelante Roberto “Monito” Rodríguez, Enrique Borja y Juan Manuel Borbolla, mientras en el arco alternaban Amado “Tarzán” Palacios y Prudencio “Pajarito” Cortés, con René “Popeye” Trujillo y Mario “Pichojos” Pérez como laterales por derecha e izquierda respectivamente, así como los centrales Guillermo “Campeón” Hernández, Miguel Ángel Barberena y Antonio Zamora, formando un equipo de época, que aún es recordado hasta nuestros días. >

También por esos años de los 70´s, un golazo suyo de tiro libre batiendo al legendario arquero argentino Hugo  Orlando Gatti, le dio el triunfo al América sobre el Boca Juniors argentino(que había ganado la Copa Libertadores) en la Copa Interamericana de 1978, en un tercer y definitivo juego, pues los boquenses dirigidos por el “Toto”Lorenzo, ganaron el primer juego en Buenos Aires, con gran actuación de Alberto Márcico, y América (campeón de la Concacaf) con gol del tapatío José de Jesús Aceves ganó el de vuelta en el Azteca, forzando un tercer juego en el Coloso de Santa Úrsula, que definió magistralmente Carlos Reinoso con un golazo de tiro libre casi al final del cotejo.

Aunque muy lastimado de sus rodillas por tantos golpes recibidos, Reinoso jugó una temporada más con los Coyotes del Neza que actuaban como locales en el Estadio Municipal de Texcoco, y cuando se retiró, el América lo volvió a cobijar en su seno, dándole el puesto como director técnico, donde entregó buenas cuentas pues logró los títulos en las campañas de 1983-84 y 1985-86. >

Hombre polémico y famoso, quien tuvo sonados romances con mujeres hermosas del medio artístico. Tuvo abusos, reconocidos por el chileno que le pasaron factura en su salud, y un par de ocasiones tuvo que salir en camilla directo al hospital por problemas cardíacos. Tiempo después encontró la paz, y superó sus adicciones escuchando y siguiendo la palabra de Cristo, y sigue vigente en la actualidad haciendo un excelente trabajo como entrenador del Veracruz, equipo que tomó para salvarlo del descenso, y lo tiene en el segundo lugar  del certamen, muy cerca de conseguir el objetivo primario de conservar la categoría y entrar a  la Liguilla.

Sin duda un hombre que no es “monedita de oro”, pero reconocido como uno de los mejores jugadores extranjeros que han actuado en nuestro balompié.
Y lo que son las cosas, estaba prácticamente retirado del futbol, pero su hijo José Antonio, ya enfermo de cáncer (QEPD), le pidió que volviera para que sus nietos  lo vieran dirigir. Con ese gran dolor, pero gran motivación regresó, y “el Maestro” ha vuelto a los primeros planos y a los reflectores de la fama que maneja tan bien.

Sí, hoy va con dedicatoria esta colaboración  ¡Al Maestro con cariño!

Y qué tristeza enterarme del fallecimiento de Don Salvador Martínez Garza, quien en los 90´s rescató de una crisis económica severa al Guadalajara, y con su Promotora Deportiva Guadalajara, formó aquellas “Super Chivas”, con Alberto Guerra al timón y jugadores como Misael Espinoza, Alberto “Guamerú” García, Ramón Ramírez, Carlos Turrubiates, Alberto Coyote, y después Oswaldo Sánchez, Ricardo Peláez, Jesús Arellano y Luis García. Descanse en paz, y pronta resignación a su familia.

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