* “Vacas Flacas”
En la Biblia consigna “años de vacas gordas” y de “años de vacas flacas”. La sabiduría popular habla de “tiempos de lanzar cohetes” y de “tiempos de recoger varas”. Ambas aluden a lo mismo: períodos de bonanza y períodos de desventura.
El futbol de Jalisco --al que nada de lo humano le es ajeno--, obviamente, atraviesa por una etapa crítica. Como cantan las coplas consabidas, “Ayer maravilla fui, Llorona, y ahora ni sombra soy...”.
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Del Guadalajara, ya se sabe: sus dirigentes y su técnico apuestan a la perspectiva --por demás improbable-- de una marcha casi perfecta en los cuatro partidos que le restan a la etapa clasificatoria, para conseguir el boleto a la “Liguilla”... en el entendido de que ese es, en el futbol mexicano, el consuelo de los mediocres. (El consuelo... y, además, la única esperanza, puesto que la historia, con casos como los de Pachuca y Morelia, demuestra que ocasionalmente el inevitable “colado” de la “Liguilla”, contra toda lógica, consigue llevar la sorpresa hasta sus últimas consecuencias).
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El Atlas se despidió desde hace mucho tiempo de la ilusión de hacer efectivo, desde este torneo, el viraje de 180 grados en que soñaron sus dirigentes cuando contrataron atacantes con nombre (Vuoso, Mancilla, Sandoval, Bolaños...) para esta campaña.
El objetivo es el de costumbre: aprobar, aunque sea de panzazo, con tal de evitar el descenso... Hay, para ello, algunos puntos a favor: la aparente mejoría del equipo en el aspecto táctico, merced al “librito” de Tomás Boy; el tiempo, ya que el desenlace de la película del descenso sólo se conoce al final de la temporada..., y la circunstancia de que el Querétaro parece decidido a representar el papel del perro flaco al que se le cargan las pulgas, que en la campaña anterior representaron, en beneficio de los rojinegros, los Estudiantes Tecos.
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En el Torneo de Apertura que llega a la recta final, hay revelaciones y decepciones. Las primeras, Tijuana (líder de la clasificación general) y León (tercero en el tabulador). Las segundas, porque llegaron a ser protagonistas y actualmente están en calidad de “extras”, Tigres y Pachuca.
En efecto: es una pena que los representantes del futbol de Jalisco --que fue, por muchos años, por la hegemonía que sus equipos ejercían, el mejor de México-- estén más cerca de los segundos que de los primeros.