- Mochilas
Acertijo, charada o lo que sea (con respuesta al calce): ¿por qué no hay recursos —según la declaración oficial— para invertir 650 millones de pesos (de dinero del pueblo) en reparar las aulas que están en deplorables condiciones y en sustituir las mil 734 “provisionales”, por demás incómodas e inadecuadas, y sí los hubo, en cambio, para adquirir el millón y medio de mochilas con útiles escolares que empezaron a repartirse el lunes entre los estudiantes de educación básica en Jalisco...?
-II-
Por supuesto, el tono triunfalista predominó en la jornada inaugural del ciclo escolar 2013-2014. La entrega de las primeras mochilas permitió aludir a “gobiernos —con minúscula— que no cumplían lo que se prometía”, y a aseverar, rotundamente, que “este es un Gobierno —con mayúscula— que sí cumple”...
Falta ver, en poco tiempo, si, como se auguraba, los honestos y laboriosos dueños de papelerías de barrio serán los grandes damnificados de ese programa, en la medida en que sus ventas se hayan desplomado, precisamente en la única época del año en que (valga la metáfora) la nube se carga de agua. Falta ver, también, si en un plazo razonable todos los estudiantes de Jalisco tienen aulas dignas... Si Jalisco está en la parte media —tirando a baja— de la tabla, a nivel nacional, en calidad de la educación, el tiempo dirá si también es prueba de que “este es un Gobierno que sí cumple” la aseveración de que al término de la actual administración se asciende hacia alguno de los cinco primeros escaños del tabulador... o si la promesa se queda en simple bravata. (El tema, por cierto, no es tan simple como reasignar partidas presupuestales —y, de paso, hacer alarde de que se ahorra a base de recortar gastos suntuarios “heredados de administraciones anteriores”—, ya que implica una profunda reforma estructural del sistema educativo)... Y dentro de cinco años, cuando el gobernador Aristóteles Sandoval ponga en marcha el último ciclo escolar de su sexenio, se verá si hay más niños que el lunes, que levanten la mano, entusiasmados, cuando les pregunte “quién quiere ser gobernador”. Señal, en caso afirmativo, de que algo se hizo para revaluar un oficio hoy por hoy asaz desprestigiado.
-III-
(Respuesta al acertijo, charada o lo que sea del primer párrafo: para mochilas hay recursos y para dignificar aulas no, porque las mochilas —visibles y tangibles— dan votos; los ladrillos —invisibles—, no).