- “El de atrás paga”
—¡Eureka...!
La exclamación, pronunciada en Casa Jalisco, atravesó las paredes. Quienes la oyeron, en la habitación vecina, supusieron que alguien, al lado, dedicaba sus insomnios a resolver crucigramas, y que había acertado con una palabra que ya tenía rato atormentándolo:
—8 horizontal. Seis letras. Interjección que se utiliza cuando se halla o descubre algo que se busca con afán...
-II-
Sin embargo, no era exactamente así. La exclamación, proveniente de lo que la servidumbre llamaba coloquialmente “el salón del trono”, era la reacción a la respuesta de las neuronas, convocadas urgentemente a junta general, al dolor de cabeza en turno...
—¿Cómo resolver —se les planteó— el caso del crédito quirografario?
(Las neuronas, perplejas, atónitas, patidifusas, se veían unas a otras. Sus miradas reproducían las mismas preguntas: “¿Quirografario?... ¿Con qué se come eso...?”).
Se les explicó: se trata de un préstamo de corto plazo (eso significa “quirografario”) por mil 400 millones de pesos —“cualquier baba de perico...”— solicitado a la banca el año pasado para pagar a los acreedores de los Juegos Panamericanos (“los mejores de la historia”, recuérdese). Como no se pudo pagar, porque el dinero se gastó con discrecionalidad y torpeza —por decir lo menos— a partes iguales, se pensó (es un decir...) que lo pertinente sería que lo pagara la administración gubernamental entrante. Pero como el Congreso dijo “nones”...
Las neuronas empezaron a echar humo. Trabajaban a marchas forzadas... Unos minutos después, una de ellas pronunció la exclamación ya referida (“¡Eureka!”) y aportó la solución: renegociar con los bancos; es decir, fijar nuevos plazos; establecer nuevos intereses; en una palabra, heredar la deuda a los que vienen detrás.
-III-
Total, no es novedoso. Y sí es, en cambio, una “solución” muy mexicana... Es una reedición de la historia de tantas familias, en las que la hija cumple 15 años.
—¿Cómo que se va a quedar sin fiesta...? ¿Cómo que cumple 15 años y no tendrá su misa y su baile...? ¿Cómo que no se va a publicar su foto en los periódicos, con caireles, tacones altos, damas, chambelanes y vestido ampón, como de muñequita de pastel...? ¿Qué dirían los vecinos...? Por supuesto, hay prioridades. La alimentación, la educación, el pago de la hipoteca...: todo eso puede postergarse. La pachanga es la prioridad número uno, no faltaba más... ¡Venga la fiesta y que se acabe el mundo...!
(Como en los camiones, pues: “¡El de atrás paga...!”).