Entretenimiento
Juan Ignacio Castiello se lleva la Décima Bienal de Arquitectura
Es la tercera vez que logra adjudicarse el galardón en la categoría Remodelación de Casa
GUADALAJARA, JALISCO.- Por tercera ocasión en su experiencia profesional, el arquitecto Juan Ignacio Castiello (Guadalajara, Jalisco, 1960) resultó ganador de la décima edición de la Bienal de Arquitectura Mexicana. El fallo del jurado, dado a conocer a principios de este mes, reconoció las cualidades de remozamiento del tapatío sobre la Casa Casillas para situarla en el primer lugar de la categoría Remodelación de Casas.
El Congreso Nacional de Arquitectos, a celebrarse en noviembre de este año en la Ciudad de México, será el evento en el que se le entregue la distinción al tapatío. Y a pesar de que el premio excluye la gratificación económica y consta solamente de una medalla y un diploma, Castiello dice sentirse satisfecho, pues “para mí, éste es el concurso más serio e importante que existe en el país por dos motivos: la calidad del jurado y la calidad de profesionales que participan en él”.
El nombre de Juan Ignacio Castiello es conocido por los organizadores de la Bienal desde ediciones pasadas. En la tercera y la sexta, el arquitecto tapatío se posicionó a la cabeza en las categorías de Vivienda de Interés Social y Vivienda Unifamiliar por el Conjunto Atemajac (complejo habitacional de 49 casas en Zapopan, Jalisco) y la casa Ana Cebolla, respectivamente.
No obstante en ser residente de Guadalajara y que la mayoría de su obra se encuentra en la ciudad, Castiello es consciente de la naturaleza de los certámenes nacionales: “El centralismo se da en varios ámbitos profesionales y éste no es la excepción. La mayor parte de los miembros del jurado y de los ganadores son del Distrito Federal. De repente cae uno que otro premio cae a provincia y he tenido la fortuna de que éste sea el tercero para mí”.
Nueva luz para una casa de tres decenios
La historia de la Casa Casillas se remonta a 30 años atrás. De acuerdo con el arquitecto encargado del proyecto, la vivienda fue comprada exclusivamente para ser remodelada. “Está edificada sobre un predio de forma rectangular con orientación oriente-poniente. En su estado anterior, la casa se abría frontalmente a orientaciones radicales, lo que generaba una temperatura interior extremista: muy fría o muy caliente”.
La casa tenía techos bajos que, sumados a la mala orientación, propiciaban ambientes oscuros. Otra de las características es que, a través del tiempo, había crecido de forma desordenada, con mala calidad constructiva y “muchos parches”.
Castiello cuenta que “los clientes son una familia integrada por cuatro personas; padres de familia jóvenes con hijos adolescentes. En sus labores profesionales, él como administrador de empresas y ella como diseñadora de interiores, ambos tienen que ver en su con el diseño. Querían una casa que fuera acogedora, práctica y de fácil mantenimiento; abierta, pero íntima, dándole una mayor jerarquía a la cocina y a la terraza”.
La intervención arquitectónica consistió en procurar una mayor sensación de altura a la vivienda. La intención, añade el arquitecto, “era crear una casa segura, cálida, sorpresiva, donde los espacios interiores tuvieran una apertura hacia el exterior creando diversos ambientes para los momentos concitados dentro de la vivienda, así como para los estados de ánimo de los usuarios”.
El Congreso Nacional de Arquitectos, a celebrarse en noviembre de este año en la Ciudad de México, será el evento en el que se le entregue la distinción al tapatío. Y a pesar de que el premio excluye la gratificación económica y consta solamente de una medalla y un diploma, Castiello dice sentirse satisfecho, pues “para mí, éste es el concurso más serio e importante que existe en el país por dos motivos: la calidad del jurado y la calidad de profesionales que participan en él”.
El nombre de Juan Ignacio Castiello es conocido por los organizadores de la Bienal desde ediciones pasadas. En la tercera y la sexta, el arquitecto tapatío se posicionó a la cabeza en las categorías de Vivienda de Interés Social y Vivienda Unifamiliar por el Conjunto Atemajac (complejo habitacional de 49 casas en Zapopan, Jalisco) y la casa Ana Cebolla, respectivamente.
No obstante en ser residente de Guadalajara y que la mayoría de su obra se encuentra en la ciudad, Castiello es consciente de la naturaleza de los certámenes nacionales: “El centralismo se da en varios ámbitos profesionales y éste no es la excepción. La mayor parte de los miembros del jurado y de los ganadores son del Distrito Federal. De repente cae uno que otro premio cae a provincia y he tenido la fortuna de que éste sea el tercero para mí”.
Nueva luz para una casa de tres decenios
La historia de la Casa Casillas se remonta a 30 años atrás. De acuerdo con el arquitecto encargado del proyecto, la vivienda fue comprada exclusivamente para ser remodelada. “Está edificada sobre un predio de forma rectangular con orientación oriente-poniente. En su estado anterior, la casa se abría frontalmente a orientaciones radicales, lo que generaba una temperatura interior extremista: muy fría o muy caliente”.
La casa tenía techos bajos que, sumados a la mala orientación, propiciaban ambientes oscuros. Otra de las características es que, a través del tiempo, había crecido de forma desordenada, con mala calidad constructiva y “muchos parches”.
Castiello cuenta que “los clientes son una familia integrada por cuatro personas; padres de familia jóvenes con hijos adolescentes. En sus labores profesionales, él como administrador de empresas y ella como diseñadora de interiores, ambos tienen que ver en su con el diseño. Querían una casa que fuera acogedora, práctica y de fácil mantenimiento; abierta, pero íntima, dándole una mayor jerarquía a la cocina y a la terraza”.
La intervención arquitectónica consistió en procurar una mayor sensación de altura a la vivienda. La intención, añade el arquitecto, “era crear una casa segura, cálida, sorpresiva, donde los espacios interiores tuvieran una apertura hacia el exterior creando diversos ambientes para los momentos concitados dentro de la vivienda, así como para los estados de ánimo de los usuarios”.