Entretenimiento

Diego ''El Cigala'' rinde homenaje a los tangos

El cantaor español grabará un álbum en vivo en el Teatro Rex de Buenos Aires, Argentina, dedicado al tango

CIUDAD DE MÉXICO.- ¿Qué puede estar buscando un cantaor flamenco en una casona señorial del Barrio de Olivos, en Buenos Aires, Argentina, a metros de la residencia Presidencial después de una tormenta que dejó la vivienda sin techos y los ánimos alterados? ¿Qué puede buscar Diego “El Cigala”, entre un contrabajo y un piano que lo siguen desde Lágrimas Negras o el cajón y la guitarra que lo acompañan desde la cuna o el violoncello, el violín y el bandoneón en ritmo de dos por cuatro, que lo esperaron pacientes como a todo el mundo? Porque dicen que el tango es el ritmo de la paciencia, siempre te espera.

En esa casona, “El Cigala” no repara en los daños de la tormenta y sigue. Aún si aquello fuera Kosovo, nadie lo sacará de su ensayo para la presentación el 29 de abril en el Gran Rex de la capital argentina, de donde saldrá Tango, su próximo disco en vivo. La última estación del Cigala antes de su regreso al Auditorio Nacional de Ciudad de México, el próximo 23 de mayo.

Habrá que bucear un poco en esos escasísimos matrimonios que se dieron, se frustraron o nunca llegaron a concretarse entre la música del lamento y la del quejío, para llegar hasta aquí.

Porque antes de arrancar con los ensayos para su presentación en México, Diego Ramón Jiménez Salazar (Madrid, diciembre de 1968), El Cigala, vive recluido con el tango en esa casona afectada por el granizo. Como si ambos, el artista y el género, mantuvieran una cumbre para dirimir lo que será la relación entre ambos.

Por lo que uno de los más célebres cantaores contemporáneos dejó ver a lo largo de la entrevista exclusiva, la unión parece prosperar y hasta vislumbra un sólido futuro.

-¿Qué historia tienes con la música argentina, el primer recuerdo?

-Lo descubrí aquí por Goyeneche, pero pasé años sin entender por qué, cuando yo era niño, mi tío Rafael Farina (otro gran cantante flamenco de los años cincuenta y sesenta), se enloquecía y hasta grabó algúno que otro tango, después de venir a trabajar aquí junto a Doña Concha Márquez Piquer (más conocida como la cupletera Conchita Piquer). Desde aquel viaje lo escuchaba cantar tangos en casa y no entendía. Me preguntaba, pero ¿a este, qué le pasa? Y ahora, 45 años después, su sobrino viene aquí a hacer tango a Buenos Aires. Lo increíble de la vida y de la música.

-¿Cuál es tu expectativa para el concierto en la Ciudad de México?

-La mejor, como siempre, aunque a mí el público de México me lo ha dado todo, cariño, reconocimiento. Iremos al encuentro con lo mejor de nosotros a un lugar que queremos mucho.

Temas

Sigue navegando