Entretenimiento
Alejandro Lozano, un hombre de acción
La serie Personal unknown, una coproducción de Televisa y FOX, reta la capacidad del realizador mexicano
ESTADOS UNIDOS.- Primero hizo volar un auto en el Estadio Azteca para su opera prima Matando cabos, y luego coordinó una persecución en calles argentinas para Sultanes del Sur, por ello Alejandro Lozano, de 33 años, es un director de cine mexicano que ha llevado la acción a otro nivel. Su fama ya traspasó fronteras.
Hace poco, Fox Televisión lo mandó llamar para dirigir un choque entre un auto compacto y un tráiler. Ese trabajo pronto se verá en la serie televisiva Personal unknown, creada por Christopher McQuarrie (la mente detrás de Valkiria y NYPD Blues) y protagonizada por el actor Jason Wiles (Third watch).
“Sólo me llamaron para hacer eso y la verdad pues es un gusto que lo hayan hecho por lo que he realizado en cine”, dice Lozano. La serie, una coproducción con Televisa, aún no tiene fecha de salida.
En el reparto de Personal unknown figuran, entre otros, Chadwick Boseman (Cold case) y Kandice McClure (Galáctica) y en la historia se cuenta cómo un grupo de personas despierta en una ciudad abandonada plagada de cámaras, sin que ellos tengan la más mínima idea de cómo llegaron.
El éxito internacional de Lozano, nacido en la Ciudad de México, no se queda ahí. Espera, aunque sin grandes ilusiones, que el rapero 50 Cent dé luz verde a Live bet, película donde se contaría el bajo mundo de las apuestas, con mucha acción y explosiones. “Creo que a lo mejor ya no se hace, pero ya veremos”, comenta el egresado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Iberoamericana.
¿Qué se siente ser considerado el único director de acción en México?
“Todo fue casual. Simplemente para la primera película el guión decía que había algo con autos y ya. Aunque a mí siempre me ha gustado la acción. La saga de Duro de matar (con Bruce Willis) es de mis favoritas, también las de Rambo, incluso de la última que hizo, creo que fui una de las 100 personas que la vio”.
¿Cómo llegas a dirigir acción en México, cómo puede aprenderse eso en la escuela en un país donde casi no hay ese tipo de producciones?
“Pues no hay cómo. Para Matando cabos todo fue muy intuitivo, ver lo que queríamos contar y cómo resolverlo. Cuando fue (la escena) de lo del Azteca yo sólo dije dónde quería que se pusieran las cámaras y pues más o menos calculas qué es lo que va a pasar, pero nada más, así se hace. Ya para Sultanes... contamos con la ayuda de Fede Cuevas (especialista). Pero siempre pasan cosas. Había una secuencia donde se iba a ver un auto volar con el obelisco como fondo y al final se quedó atorado en la rampa, ya no pasó nada.
Dirigiste “No te equivoques” (programa de bromas pesadas) donde Tony Dalton y Kristoff hacían cosas peligrosas, ¿cómo lo ves a la distancia?
“Le tengo mucho cariño, fue de mucho aprendizaje. El primer día del programa nos fuimos a Acapulco y en el camino encontramos uno de estos puentes y se nos ocurrió que Tony se subiera y lo cruzara. Al principio fue chistoso pero cuando lo vimos arriba nos dimos cuenta de lo que estábamos haciendo, una equivocación de Tony y hubiera sido terrible (el puente estaba a varios metros de altura). Fue cuando ‘nos cayó el veinte’ de todo, eso nos sirvió para definir algunas cosas, como el que no se hiciera algo, si alguno no quería. Nadie estaba obligado”.
¿Entonces había límites?
“Sí, aunque no se vieran. Kristoff en una soltada de toros se vistió como diablito, se acercó a uno y le besó el cuerno. Si el toro se hubiera movido estaríamos hablando de otra cosa. Tony una vez se prendió fuego para aventarse del bungie y apagarse cuando entrara a la piscina. Los dos se picaban constantemente para superarse, pero la regla era que si alguien no estaba seguro, no lo hiciera”.
Incluso dentro de lo peligroso y la acción, siempre había algo de comedia, tanto en ese programa como en tus películas.
“Es que la comedia me gusta mucho. Lo tengo que hacer. En Duro de matar Bruce Willis se avienta chistes, el cine de Quentin Tarantino me gusta mucho, soy fan. Cualquiera de esas películas es para verla con dulcesitos. Me divierte hacer eso, algo así como Langosta (corto donde se ve una langosta asesina, hecho en el Rally Malayerba PRO, que en 2010 llegará al cine), donde ves a este personaje que arranca los brazos a sus víctimas y te da risa. Yo no sabía si iba a a funcionar, hasta que escuché al público”.
¿Es cierto que te tuvieron que sacar del “set” por reírte en pleno rodaje del corto?
“(Risas) Pues fue por echar a perder cinco tomas”
¿Para cuándo tienes planeado tu siguiente proyecto?
“En eso estamos, está una película animada (inspirada en los personajes creados por los moneros Jis y Trino), pero no puedo decir mucho. También hay otra cosa por ahí, esta semana tuvimos una junta (en Lemon Films) para platicar de eso, pero todo va a llevar su tiempo”.
Hace poco, Fox Televisión lo mandó llamar para dirigir un choque entre un auto compacto y un tráiler. Ese trabajo pronto se verá en la serie televisiva Personal unknown, creada por Christopher McQuarrie (la mente detrás de Valkiria y NYPD Blues) y protagonizada por el actor Jason Wiles (Third watch).
“Sólo me llamaron para hacer eso y la verdad pues es un gusto que lo hayan hecho por lo que he realizado en cine”, dice Lozano. La serie, una coproducción con Televisa, aún no tiene fecha de salida.
En el reparto de Personal unknown figuran, entre otros, Chadwick Boseman (Cold case) y Kandice McClure (Galáctica) y en la historia se cuenta cómo un grupo de personas despierta en una ciudad abandonada plagada de cámaras, sin que ellos tengan la más mínima idea de cómo llegaron.
El éxito internacional de Lozano, nacido en la Ciudad de México, no se queda ahí. Espera, aunque sin grandes ilusiones, que el rapero 50 Cent dé luz verde a Live bet, película donde se contaría el bajo mundo de las apuestas, con mucha acción y explosiones. “Creo que a lo mejor ya no se hace, pero ya veremos”, comenta el egresado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Iberoamericana.
¿Qué se siente ser considerado el único director de acción en México?
“Todo fue casual. Simplemente para la primera película el guión decía que había algo con autos y ya. Aunque a mí siempre me ha gustado la acción. La saga de Duro de matar (con Bruce Willis) es de mis favoritas, también las de Rambo, incluso de la última que hizo, creo que fui una de las 100 personas que la vio”.
¿Cómo llegas a dirigir acción en México, cómo puede aprenderse eso en la escuela en un país donde casi no hay ese tipo de producciones?
“Pues no hay cómo. Para Matando cabos todo fue muy intuitivo, ver lo que queríamos contar y cómo resolverlo. Cuando fue (la escena) de lo del Azteca yo sólo dije dónde quería que se pusieran las cámaras y pues más o menos calculas qué es lo que va a pasar, pero nada más, así se hace. Ya para Sultanes... contamos con la ayuda de Fede Cuevas (especialista). Pero siempre pasan cosas. Había una secuencia donde se iba a ver un auto volar con el obelisco como fondo y al final se quedó atorado en la rampa, ya no pasó nada.
Dirigiste “No te equivoques” (programa de bromas pesadas) donde Tony Dalton y Kristoff hacían cosas peligrosas, ¿cómo lo ves a la distancia?
“Le tengo mucho cariño, fue de mucho aprendizaje. El primer día del programa nos fuimos a Acapulco y en el camino encontramos uno de estos puentes y se nos ocurrió que Tony se subiera y lo cruzara. Al principio fue chistoso pero cuando lo vimos arriba nos dimos cuenta de lo que estábamos haciendo, una equivocación de Tony y hubiera sido terrible (el puente estaba a varios metros de altura). Fue cuando ‘nos cayó el veinte’ de todo, eso nos sirvió para definir algunas cosas, como el que no se hiciera algo, si alguno no quería. Nadie estaba obligado”.
¿Entonces había límites?
“Sí, aunque no se vieran. Kristoff en una soltada de toros se vistió como diablito, se acercó a uno y le besó el cuerno. Si el toro se hubiera movido estaríamos hablando de otra cosa. Tony una vez se prendió fuego para aventarse del bungie y apagarse cuando entrara a la piscina. Los dos se picaban constantemente para superarse, pero la regla era que si alguien no estaba seguro, no lo hiciera”.
Incluso dentro de lo peligroso y la acción, siempre había algo de comedia, tanto en ese programa como en tus películas.
“Es que la comedia me gusta mucho. Lo tengo que hacer. En Duro de matar Bruce Willis se avienta chistes, el cine de Quentin Tarantino me gusta mucho, soy fan. Cualquiera de esas películas es para verla con dulcesitos. Me divierte hacer eso, algo así como Langosta (corto donde se ve una langosta asesina, hecho en el Rally Malayerba PRO, que en 2010 llegará al cine), donde ves a este personaje que arranca los brazos a sus víctimas y te da risa. Yo no sabía si iba a a funcionar, hasta que escuché al público”.
¿Es cierto que te tuvieron que sacar del “set” por reírte en pleno rodaje del corto?
“(Risas) Pues fue por echar a perder cinco tomas”
¿Para cuándo tienes planeado tu siguiente proyecto?
“En eso estamos, está una película animada (inspirada en los personajes creados por los moneros Jis y Trino), pero no puedo decir mucho. También hay otra cosa por ahí, esta semana tuvimos una junta (en Lemon Films) para platicar de eso, pero todo va a llevar su tiempo”.