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A propósito

''Así semos...''

Las toneladas (literalmente) de tinta que se han consumido en los medios impresos, y las miles de horas de “tiempo aire” que se han dedicado en los electrónicos a la noticia bomba de la semana en el medio --la transferencia del “Chicharito” Hernández del Guadalajara al Manchester United--, retratan de cuerpo entero, en toda su ridícula pequeñez, al futbol mexicano...

Si el único antecedente fuera, digamos por ejemplo, la transferencia de Hugo Sánchez al Atlético de Madrid y su posterior salto al Real Madrid, podría justificarse el estrépito. Después de todo, el Manchester United está en el medallero del futbol mundial...

Sin embargo, una alharaca similar a la de ahora se hizo cuando Jared Borgetti, después del Mundial de hace cuatro años, paró en el Bolton luego de hacer escala --sin dejar huella, por cierto-- en Arabia. Y algo parecido sucedió cuando Luis Hernández se fue al Boca Juniors, y cuando García Aspe fue al River Plate... y punto menos cuando el malogrado Toño de Nigris pasó transitoriamente por el Santos al que se asocia históricamente con Pelé.

No se sabe que ningún medio de comunicación brasileño hiciera, ni remotamente, por ejemplo, tanto ruido cuando Kaká saltó del Milan al Real Madrid, o cuando Ronaldinho hizo lo propio del Barcelona al Milan. No se sabe que ninguna publicación argentina haga tanta bulla para celebrar los goles de Higuaín con los “Merengues”, ni de alguna que dedique tanto espacio a los de Milito con el Inter.

Vaya: para no llegar a esos extremos, ni siquiera hay noticias de que la prensa chilena se haga eco, con tanto brío, de los éxitos del “Chupete” Suazo con el Zaragoza, o de que la colombiana se prodigue en cantar loas a los triunfos de Hugo Rodallega con el Wigan Athletic de Inglaterra, a donde llegó luego de pasar --con más pena que gloria, dicho sea de paso-- por los Atlas y Necaxa de México, entre otros.

Por supuesto, al “Chicharito” se le desea que, acorde con sus facultades como futbolista y a sus atributos como ser humano --reiterémoslo--, que triunfe plenamente con el Manchester United; que vuele muy alto...
Si eso ocurre, habrá que estar advertidos desde ahora: de los incensarios ingleses saldrán muchas menos volutas perfumadas en su honor, que de los anafres mexicanos.

(Como dijo el ranchero: “Así semos...”).

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