Deportes
Ilusionados y locos
Son fieles y gritones, viven de apoyar y de gritar, y todo bajo los influjos del alcohol
GUADALAJARA, JALISCO (12/MAY/2013).- La barra 51, ese grupo de aficionados que no paran de gritar por el Atlas, transmutó en La Fiel, pero tienen el mismo objetivo: vivir de la ilusión. Su equipo, los rojinegros del Atlas,cumplen este 2013 la cantidad de 62 años sin conseguir el anhelado título. Y por eso gritan que quieren cambiar la historia. Y en tres semanas se verá si es cierto.
Por lo pronto, hoy hay que aguantar las revisiones "de rutina" de las que son objeto. Policías de Guadalajara instalan tres filtros antes de la entrada de la zona baja norte del Estadio Jalisco. Primero les revisan las mochilas, las bolsas del pantalón; si el "sospechosismo" es demasiado, los delcalzan y hasta les meten la mano entre los resortes de los calzoncillos.
Del otro lado del estadio, la zona de los visitantes está vacía al momento de iniciar el partido. Los aficionados de Santos de la Laguna no han llegado. Pero su lugar está reservado. Una persona que cuida la puerta siete dice que "van a llegar, siempre les venden boletos a todas las porras, hasta a los de Chivas".
Pero eso no le importa al Fucker, un joven que no rebasa los 25 años, con el torso desnudo y quien se cura el calor con una cerveza que va y viene de su boca, como desesperado. "Aquí no se está por resultados, c... Aquí somos fieles, por la ilusión, vamos a cambiar la historia".
Al medio tiempo, algunos aficionados atlistas se encontraron en la zona de los baños, y al momento, se agredieron a golpes. Se persiguieron hasta el graderío, cuando tuvo que entrar la policía de Guadalajara y la seguridad privada. Por este hecho tuvieron que salir del inmueble 12 personas, entre las que estaban tres mujeres.
El saldo final por reventa de boletos es de 42 boletos cancelados, 22 personas presentadas y dos personas remitidas, según indicó el director de reglamentos municipal en Guadalajara, José Ocegueda Chávez.
Después del partido, unos 50 elementos esperaron a que los barristas del Atlas salieran, pasados 40 minutos de que terminó el partido, sin mayores complicaciones.
EL INFORMADOR / OMAR GARCÍA
Por lo pronto, hoy hay que aguantar las revisiones "de rutina" de las que son objeto. Policías de Guadalajara instalan tres filtros antes de la entrada de la zona baja norte del Estadio Jalisco. Primero les revisan las mochilas, las bolsas del pantalón; si el "sospechosismo" es demasiado, los delcalzan y hasta les meten la mano entre los resortes de los calzoncillos.
Del otro lado del estadio, la zona de los visitantes está vacía al momento de iniciar el partido. Los aficionados de Santos de la Laguna no han llegado. Pero su lugar está reservado. Una persona que cuida la puerta siete dice que "van a llegar, siempre les venden boletos a todas las porras, hasta a los de Chivas".
Pero eso no le importa al Fucker, un joven que no rebasa los 25 años, con el torso desnudo y quien se cura el calor con una cerveza que va y viene de su boca, como desesperado. "Aquí no se está por resultados, c... Aquí somos fieles, por la ilusión, vamos a cambiar la historia".
Al medio tiempo, algunos aficionados atlistas se encontraron en la zona de los baños, y al momento, se agredieron a golpes. Se persiguieron hasta el graderío, cuando tuvo que entrar la policía de Guadalajara y la seguridad privada. Por este hecho tuvieron que salir del inmueble 12 personas, entre las que estaban tres mujeres.
El saldo final por reventa de boletos es de 42 boletos cancelados, 22 personas presentadas y dos personas remitidas, según indicó el director de reglamentos municipal en Guadalajara, José Ocegueda Chávez.
Después del partido, unos 50 elementos esperaron a que los barristas del Atlas salieran, pasados 40 minutos de que terminó el partido, sin mayores complicaciones.
EL INFORMADOR / OMAR GARCÍA