Cultura

Los alumnos componen un homenaje a su maestro

El autor acudió al Paraninfo Enrique Díaz de León a deleitarse con su propia música y recibir un reconocimiento de la UdeG

GUADALAJARA, JALISCO (26/FEB/2011).- En 1936 Domingo Lobato comenzó su vida musical, para ese entonces tenía 16 años, y en ese mismo año José Clemente Orozco comenzó los trabajos del mural que se encuentra en el techo del Paraninfo Enrique Díaz de León de la Universidad de Guadalajara (UdeG). El pasado miércoles la genialidad de ambos hombres  coincidió. Las obras del muralista jalisciense escucharon la música del genio Lobato, en lo que fue el segundo homenaje que le rinde la UdeG  a su maestro emérito.

Visiblemente emocionado, Lobato llegó acompañado de su familia al recinto universitario, para que una de sus primeras alumnas, Enriqueta Morales -quien hoy funge como la responsable de la Escuela de Música- le recitara unas palabras de agradecimiento: “Recuerdo que el día de mi graduación toqué una pieza cuyo nombre ahora no recuerdo, estaba nerviosísima. Cuando terminé le pregunté a mi maestro ¿cómo lo hice? pero usted sólo movió la mano y me dijo ‘masomenos, masomenos’. Para mí eso era bien, para usted eso era más o menos. Muchas gracias maestro, porque usted formó lo que hoy somos nosotros”.

El homenaje consistió en tocar las piezas que el compositor ha creado en los casi 60 años de trayectoria. Con un lugar abarrotado, que requirió que se abrieran las galerías de la parte superior del recinto, para darle espacio a las personas que querían disfrutar de un concierto que abrió con la Sonata Noel para violín y piano, la cual fue interpretada por la pianista Leonor Montijo, quien también fue alumna en varias ocasiones del galardonado, y en el violín Konstantin Ziumbilov, un ruso que vino a conquistar México desde 1993.

Después tocó el turno a la soprano Dolores Moreno, para acompañar las piezas de Montijo , y así, después terminar con un arreglo que hizo la Orquesta de Cámara Higinio Ruvalcaba al Cuarteto número 1 en Sol,  obra también compuesta por el homenajeado.

El momento en que Lobato, quien ya había recibido un homenaje de la institución como Maestro Emérito en 2005, se paró de su asiento para agradecer de mano a sus alumnos, y tomó el micrófono para decir: “A esta casa de estudios, a la que llegué hace 60 años, es para mí un honor recibir este premio, pero también creo que aún no pago la deuda que yo tengo con ella”.

Su alumna Enriqueta sólo acotó: “es por eso que aún da clases, como un verdadero maestro”.
Perfil

El compositor


Domingo Lobato comenzó sus estudios musicales en Michoacán, de donde es originario. Ingresó a la Escuela de Música Sacra, obteniendo en 1943 el magisterio en composición. Es miembro de la plantilla de docentes de la Escuela de Música de la Universidad de Guadalajara desde 1949, de la que fue director de 1956 hasta 1973. Su obra es reconocida en Italia, Francia, Austria.

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