Cultura
Lo imposible soñar
Colaboración especial Por Victor Pedreira actor
GUADALAJARA, JALISCO (25/MAY/2011).- Todo empezó un 15M. Aquel día, un grupo de ciudadanos indignados se manifestó para mostrar el desacuerdo con el actual sistema económico y político de España y, por extensión, del mundo. Este hecho desembocó en una protesta ininterrumpida en la puerta del Sol de Madrid que fue propagándose por distintas plazas de la geografía española. En mis sucesivas visitas al campamento de Sol, pude ver cómo la gente se iba organizando hasta construir una pequeña ciudad con 22 comisiones de trabajo y más de 1000 voluntarios. Noté una importante mezcla de personas, pero todas con un denominador común: mostrar pacíficamente su indignación. Pude apreciar que algunos de los acampados tenían notables conocimientos acerca de política y economía, mientras otros hablaban desde un reciente despertar que me resultó inocente y entrañable a partes iguales. Recuerdo un chico de unos 19 años que, emocionado, me contaba que por primera vez en su vida se sentía importante, que tomaba decisiones por él mismo y que su opinión era tenida en cuenta. Supe entonces, que más allá del destino final de todo esto, el camino merecía la pena: jóvenes pensando en términos de organización social, justicia, solidaridad y respeto. Jóvenes, en definitiva, aspirando a vivir en un mundo mejor.