Cultura
Todos los caminos llevan a Sao Paulo
Pinturas, fotografías, curiosas instalaciones sonoras y piezas que aluden a la política, el amor o la muerte forman parte de las obras de un centenar de artistas reunidos en la Bienal de Sao Paulo
SAO PAULO, BRASIL (05/SEP/2012).- Vastas colecciones de objetos, pinturas, fotografías, curiosas instalaciones sonoras y piezas que aluden a la política, el amor o la muerte forman parte de las obras de un centenar de artistas reunidos en la Bienal de Sao Paulo, que abre sus puertas este viernes.
La mayor feria de arte de América Latina congrega este año a 111 artistas de todo el mundo y a cerca de tres mil obras en una exposición que no tiene una única idea aglutinadora, sino la intención de que cada visitante interprete todo lo que ve, explicó su curador, el venezolano Luis Pérez Oramas.
“Lo que queríamos evitar era una Bienal que se anuncie en el título. Queríamos hacer una Bienal que tuviera un motivo y no un tema, con artistas lanzando líneas inciertas a preguntas múltiples”, explicó el curador.
El motivo es la función o el papel de la expresión artística en un mundo imprevisible, de acciones inminentes, donde todo puede acontecer en cualquier momento. De ahí el nombre de esta edición, la trigésima: “Bienal de Sao Paulo. La inminencia de las poéticas”.
“Yo creo que la Bienal tiene que ser experimentada. Cada cual sabrá lo que encuentra, yo no quiero decirle a la gente qué tiene que encontrar”, añadió este poeta e historiador del arte nacido en Caracas en 1960 y radicado en Nueva York, el primer extranjero en realizar la curatoría de esta feria.
En las salas del edificio de la Bienal en el hermoso parque Ibirapuera, un pulmón en la caótica Sao Paulo, se exhiben las obras de los artistas.
Videos experimentales, pinturas de enorme formato e instalaciones desplegadas para recibir a unos estimados 130 mil visitantes.
PARA SABER
De nota roja y presupuesto
Presupuesto: Unos 11 millones de dólares. 21% menos que en la edición de 2010.
El mexicano Moris (1978) expone decenas de collages elaborados con los sangrientos titulares de la nota roja.
La mayor feria de arte de América Latina congrega este año a 111 artistas de todo el mundo y a cerca de tres mil obras en una exposición que no tiene una única idea aglutinadora, sino la intención de que cada visitante interprete todo lo que ve, explicó su curador, el venezolano Luis Pérez Oramas.
“Lo que queríamos evitar era una Bienal que se anuncie en el título. Queríamos hacer una Bienal que tuviera un motivo y no un tema, con artistas lanzando líneas inciertas a preguntas múltiples”, explicó el curador.
El motivo es la función o el papel de la expresión artística en un mundo imprevisible, de acciones inminentes, donde todo puede acontecer en cualquier momento. De ahí el nombre de esta edición, la trigésima: “Bienal de Sao Paulo. La inminencia de las poéticas”.
“Yo creo que la Bienal tiene que ser experimentada. Cada cual sabrá lo que encuentra, yo no quiero decirle a la gente qué tiene que encontrar”, añadió este poeta e historiador del arte nacido en Caracas en 1960 y radicado en Nueva York, el primer extranjero en realizar la curatoría de esta feria.
En las salas del edificio de la Bienal en el hermoso parque Ibirapuera, un pulmón en la caótica Sao Paulo, se exhiben las obras de los artistas.
Videos experimentales, pinturas de enorme formato e instalaciones desplegadas para recibir a unos estimados 130 mil visitantes.
PARA SABER
De nota roja y presupuesto
Presupuesto: Unos 11 millones de dólares. 21% menos que en la edición de 2010.
El mexicano Moris (1978) expone decenas de collages elaborados con los sangrientos titulares de la nota roja.