Cultura
Reclaman por construcciones en zonas arqueológicas
La delegada sindical destacó que Jalisco también se ha visto afectado: Los Padres —zona arqueológica ubicada entre Guadalupe y Mariano Otero— que en 1980 estuviera compuesta por 80 hectáreas, actualmente se ha reducido a tan sólo 10
GUADALAJARA, JALISCO (25/JUL/2012).- La comunidad de profesores investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) se declaró en desacuerdo con la intervención que se realiza en varias zonas arqueológicas en el país.
En el Museo Regional de Guadalajara, la delegada sindical de investigadores del INAH Jalisco, María Gracia Castillo, en compañía de Cuauhtémoc de Regil, miembro del área de arquitectura de monumentos históricos y José Ernesto Juárez, delegado sindical de técnicos administrativos de la Organización Nacional del instituto, manifestó las inconformidades respecto a construcciones inapropiadas en la zona de Tzintzuntzan, Michoacán, y la privatización de áreas pertenecientes a los fuertes de Loreto y Guadalupe en Puebla.
María Gracia Castillo indicó que pretenden defender al instituto de las violaciones a la ley por parte de toda una política de Estado, que convierte a los bienes nacionales en mercancía de industrias turísticas. Prueba de ello son los proyectos que no cuentan con investigaciones arqueológicas que respalden una serie de intervenciones para atraer al turismo.
Un ejemplo concreto es el caso de Tzintzuntzan, donde construyen una plataforma para ubicar un museo, con lo que invaden el área poligonal que protege la zona arqueológica. Al igual que los fuertes de Loreto y Guadalupe, donde se ha destruido el entorno que conservaba la memoria de la Batalla del 5 de Mayo para construir un estacionamiento concesionado a una empresa particular.
La delegada sindical destacó que Jalisco también se ha visto afectado: Los Padres —zona arqueológica ubicada entre Guadalupe y Mariano Otero— que en 1980 estuviera compuesta por 80 hectáreas, actualmente se ha reducido a tan sólo 10.
Para resolver estos conflictos, buscan que se realice una auditoría al instituto con el fin de obtener una política adecuada para la conservación, que se demuestre en qué se gastan los recursos y cómo se realizan los proyectos. Así como detener las obras en Tzintzuntzan y en los fuertes de Loreto y Guadalupe.También pretenden conseguir la destitución de Nelly Robles,coordinadora nacional de Arqueología, por dirigir obras y manejar presupuesto cuando no se le tiene permitido, y del titular del INAH, Alfonso de María y Campos.
En el Museo Regional de Guadalajara, la delegada sindical de investigadores del INAH Jalisco, María Gracia Castillo, en compañía de Cuauhtémoc de Regil, miembro del área de arquitectura de monumentos históricos y José Ernesto Juárez, delegado sindical de técnicos administrativos de la Organización Nacional del instituto, manifestó las inconformidades respecto a construcciones inapropiadas en la zona de Tzintzuntzan, Michoacán, y la privatización de áreas pertenecientes a los fuertes de Loreto y Guadalupe en Puebla.
María Gracia Castillo indicó que pretenden defender al instituto de las violaciones a la ley por parte de toda una política de Estado, que convierte a los bienes nacionales en mercancía de industrias turísticas. Prueba de ello son los proyectos que no cuentan con investigaciones arqueológicas que respalden una serie de intervenciones para atraer al turismo.
Un ejemplo concreto es el caso de Tzintzuntzan, donde construyen una plataforma para ubicar un museo, con lo que invaden el área poligonal que protege la zona arqueológica. Al igual que los fuertes de Loreto y Guadalupe, donde se ha destruido el entorno que conservaba la memoria de la Batalla del 5 de Mayo para construir un estacionamiento concesionado a una empresa particular.
La delegada sindical destacó que Jalisco también se ha visto afectado: Los Padres —zona arqueológica ubicada entre Guadalupe y Mariano Otero— que en 1980 estuviera compuesta por 80 hectáreas, actualmente se ha reducido a tan sólo 10.
Para resolver estos conflictos, buscan que se realice una auditoría al instituto con el fin de obtener una política adecuada para la conservación, que se demuestre en qué se gastan los recursos y cómo se realizan los proyectos. Así como detener las obras en Tzintzuntzan y en los fuertes de Loreto y Guadalupe.También pretenden conseguir la destitución de Nelly Robles,coordinadora nacional de Arqueología, por dirigir obras y manejar presupuesto cuando no se le tiene permitido, y del titular del INAH, Alfonso de María y Campos.