Cultura
Guillermo Samperio al rescate de héroes populares
El escritor mexicano presenta ''Tongolele y el ombligo de la Luna'', una novela que reivindica la mexicanidad
GUADALAJARA, JALISCO (06/JUL/2010).- Para el escritor mexicano Guillermo Samperio (Ciudad de México, 1948) acercarse a los jóvenes a través de la literatura requiere no sólo llegar con temas que aborden los valores y los símbolos patrios, “porque estos los reciben en su casa y en la escuela. También hay que enseñarles cultura popular, presentarles una literatura seductora y atractiva”.
El también ensayista, novelista y cronista recientemente presentó Tongolele y el ombligo de la Luna, una novela de corte juvenil publicada por Ediciones B, en la que cuenta la historia de Juan José, un joven enamorado de una vecina suya a quien llama la Pantera Negra, aunque su verdadero nombre es Yolanda. A ella le encanta mover el ombligo, es decir, bailar. Además, a Tongolele (Yolanda) le encanta pintar, por lo que organiza una exposición y no tiene ni idea de lo que le sucederá ni de que Juan José será un héroe que encontrará el amor.
“A los niños hay que enseñarles valores para enaltecer el espíritu, diversificarles las temáticas, mostrarles personajes históricos y un poco de cultura popular”, explica el autor de títulos como Emiliano Zapata, un soñador con bigotes y Manual para cuentistas.
A través de Tongolele, Samperio “busca platicar un poco de historia, y en el fondo, aunque la literatura no debe llevar mensaje, revalorar nuestra tradición popular”.
El escritor capitalino refiere que en cualquier tema, “a los jóvenes hay que hablarles con la verdad, porque hoy en día están muy despiertos, incluso a veces más que los adultos. Entonces hay que proponerles temas con un poco de humor, aventura y tratando de hacer la mejor literatura infantil-juvenil”.
La obra de Guillermo Samperio ha sido traducida a diversos idiomas. Sus textos aparecen en algunas antologías de otros países, al lado de José María Arguedas, Adolfo Bioy, Jorge Luis Borges, Guillermo Cabrera Infante, Julio Cortázar, Juan José Arreola, Gabriel García Márquez y James Joyce.
Desinstalar la cultura popular
Samperio alaba la labor que algunos promotores de lectura realizan en instituciones educativas y culturales, así como la propuesta literaria de los escritores por diversificar los temas del abanico literario, sin embargo hay una parte de títulos clásicos que vale la pena que sigan vigentes.
Sin embargo, “en medio está la cultura popular, que se ha menospreciado y que hay que rescatarla, presentarla y reinstalarla en los niños, adolescentes y jóvenes”.
El autor de Manual para cuentistas agrega que “no sólo la bandera, el himno y otros actos cívicos son símbolos de la mexicanidad, porque además éstos ya están muy trillados, sobre todo este año. La mexicanidad también es conocer la cultura popular”.
Lo mejor para los adolescentes es acercarles títulos que puedan digerir, que hablen de su entorno y de dónde vienen, “pero hay que enseñarles la literatura desde temprana edad, porque les abre el panorama en muchos sentidos, además los mantiene alejados de vicios como drogas, antros, videojuegos y nuevas tecnologías” y aclara que no significa que sea un “santurrón”.
EL INFORMADOR/ Omar Castañeda
Guillermo Samperio
Es autor de más de una veintena de títulos, entre los que se encuentran cuentos, novelas, ensayos, poesía y crónica, dirigidos al público infantil y juvenil. Su trabajo ha aparecido en antologías, al lado de José María Arguedas, Julio Cortázar, Gabriel García Márquez, Bioy Casares y Juan José Arreola, entre otros. Ha obtenido diversos premios como el de la Casa de las Américas en 1977 y el Cervantes de París en el 2000.
“La literatura infantil y juvenil se encuentra en uno de sus mejores momentos, hay estupendos escritores con una visión más abierta que los de antes”,
Guillermo Samperio, escritor
El también ensayista, novelista y cronista recientemente presentó Tongolele y el ombligo de la Luna, una novela de corte juvenil publicada por Ediciones B, en la que cuenta la historia de Juan José, un joven enamorado de una vecina suya a quien llama la Pantera Negra, aunque su verdadero nombre es Yolanda. A ella le encanta mover el ombligo, es decir, bailar. Además, a Tongolele (Yolanda) le encanta pintar, por lo que organiza una exposición y no tiene ni idea de lo que le sucederá ni de que Juan José será un héroe que encontrará el amor.
“A los niños hay que enseñarles valores para enaltecer el espíritu, diversificarles las temáticas, mostrarles personajes históricos y un poco de cultura popular”, explica el autor de títulos como Emiliano Zapata, un soñador con bigotes y Manual para cuentistas.
A través de Tongolele, Samperio “busca platicar un poco de historia, y en el fondo, aunque la literatura no debe llevar mensaje, revalorar nuestra tradición popular”.
El escritor capitalino refiere que en cualquier tema, “a los jóvenes hay que hablarles con la verdad, porque hoy en día están muy despiertos, incluso a veces más que los adultos. Entonces hay que proponerles temas con un poco de humor, aventura y tratando de hacer la mejor literatura infantil-juvenil”.
La obra de Guillermo Samperio ha sido traducida a diversos idiomas. Sus textos aparecen en algunas antologías de otros países, al lado de José María Arguedas, Adolfo Bioy, Jorge Luis Borges, Guillermo Cabrera Infante, Julio Cortázar, Juan José Arreola, Gabriel García Márquez y James Joyce.
Desinstalar la cultura popular
Samperio alaba la labor que algunos promotores de lectura realizan en instituciones educativas y culturales, así como la propuesta literaria de los escritores por diversificar los temas del abanico literario, sin embargo hay una parte de títulos clásicos que vale la pena que sigan vigentes.
Sin embargo, “en medio está la cultura popular, que se ha menospreciado y que hay que rescatarla, presentarla y reinstalarla en los niños, adolescentes y jóvenes”.
El autor de Manual para cuentistas agrega que “no sólo la bandera, el himno y otros actos cívicos son símbolos de la mexicanidad, porque además éstos ya están muy trillados, sobre todo este año. La mexicanidad también es conocer la cultura popular”.
Lo mejor para los adolescentes es acercarles títulos que puedan digerir, que hablen de su entorno y de dónde vienen, “pero hay que enseñarles la literatura desde temprana edad, porque les abre el panorama en muchos sentidos, además los mantiene alejados de vicios como drogas, antros, videojuegos y nuevas tecnologías” y aclara que no significa que sea un “santurrón”.
EL INFORMADOR/ Omar Castañeda
Guillermo Samperio
Es autor de más de una veintena de títulos, entre los que se encuentran cuentos, novelas, ensayos, poesía y crónica, dirigidos al público infantil y juvenil. Su trabajo ha aparecido en antologías, al lado de José María Arguedas, Julio Cortázar, Gabriel García Márquez, Bioy Casares y Juan José Arreola, entre otros. Ha obtenido diversos premios como el de la Casa de las Américas en 1977 y el Cervantes de París en el 2000.
“La literatura infantil y juvenil se encuentra en uno de sus mejores momentos, hay estupendos escritores con una visión más abierta que los de antes”,
Guillermo Samperio, escritor