Cultura

Berlín muestra arte del 'Realismo socialista'

Alrededor de 300 piezas ilustran la vida cotidiana del lado socialista del Muro de Berlín

BERLÍN,ALEMANIA.- En el marco de las celebraciones por el 20 aniversario de la Caída del Muro de Berlín, la capital alemana acoge la primera exposición que se presenta en Europa que muestra el arte del "Realismo socialista", cultivado desde la antigua Unión Soviética de forma específica.

Hasta el 30 de noviembre pueden verse en el espacio de exposiciones Jeschke-Van Vliet de la Krausenstrae, un conjunto de 300 pinturas que representan una extraordinaria muestra de la vida cotidiana del otro lado del "Telón de Acero" europeo, y que son reflejo de la emotividad y desazón de los artistas en una atmósfera de aparente tranquilidad y estoicismo.

Se trata de obras que muestran el trabajo en todos los aspectos de la vida: en la agricultura, la industria, la escuela, etcétera; paisajes, retratos, escenas históricas de las epopeyas de la Revolución de Octubre de 1917 o de la Segunda Guerra Mundial.

Las obras, que datan de entre los años 30 y los 80 y se realizaron en la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), forman parte de una poco habitual colección privada italiana mayor de 600 piezas, restauradas por expertos internacionales para su mejor conservación.

El Instituto Italiano de Cultura en Berlín, representado por su director Angelo Bolaffi, entregará, a nombre de los curadores de la exposición, la pintura "Mechaniker", de Matskin Ruvim Izrailevich, al alcalde de Berlín Klaus Wowereit, como regalo a la ciudad de acogida de la muestra.

En el marco de la exposición se celebrarán también debates sobre el realismo pictórico durante el socialismo y habrá una subasta de una selección de unas 140 obras de la colección.

Con esta iniciativa se pretende presentar el arte de un periodo desligado de objetivos políticos, según explicaron los curadores de la muestra en un comunicado.

"Los artistas de la época soviética eran funcionarios del Estado a quienes no les estaba permitido ni vender ni regalar sus obras, porque por derecho eran propiedad del Estado o de quienes los habían encargado".

Pese a todo, cada artista, incluso los que creaban en esas condiciones -en encargo del y para el Estado- ,logró un espacio para sí en el que se refleja su humanidad y forma de ver el mundo".

Los curadores señalan que si se mira con atención, se descubren elementos extraordinarios, como los que ellos vieron durante los trabajos de restauración y conservación, que bastan para probar la importancia de ese período histórico también en el arte.

Los lienzos están hechos de materiales pobres, la mayoría palos de yute y trozos de telas de tiendas militares cosidas o materias primas preparadas a mano con viejas técnicas. También las capas de fondo de los lienzos no están preparadas en su mayor parte de forma industrial, sino artesana y manual, con materiales pobres como polvo de cemento de las obras de construcción o aceite vegetal hervido".

Los curadores destacaron la humanidad y experiencias vitales que se expresa en las obras, así como la mezcla de esfuerzo, alegría y sufrimiento del artista, en ocasiones, auténticos maestros.

"Investigaciones específicas mostraron que a veces bajo las pinturas no había ni siquiera un boceto, lo que probaría el talento de esos artistas, que incluso en pinturas de dimensiones enormes (de hasta 10 metros cuadrados) guardaban las proporciones y pintaban de una pieza, a veces incluso sólo con una espátula, piezas que son auténticas obras maestras".

Pequeños escritos en la parte posterior de las obras cuentan pequeñas historias sobre los artistas, que a menudo se dedicaban también a otras profesiones para poder alimentar a su familia. En definitiva, "una interesante y poética prueba y un signo de la historia vivida

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