| ¿Obama es milagroso? Por: EL INFORMADOR 11 de junio de 2008 - 23:00 hs En días pasados, Eduardo Valle, aquel legendario líder estudiantil de 1968, en su columna semanal que aparece en un diario de circulación nacional, señalaba que el cuasi candidato demócrata a la presidencia de los Estados Unidos, el senador de color, Barack Obama, al realizar la hombrada de derrotar en las elecciones primarias de su partido a la señora Clinton, ex primera dama de ese país, se le puede considerar, en principio, como el hacedor de milagros, suceso realmente histórico en esta justa política, porque los principales contendientes fueron un negro y una mujer, lo que no sólo Valle señala, sino la opinión pública mundial, al considerar como el significado de un importante cambio social generado por la realización de un proceso jalonado por mutaciones irreversibles en lo que se refiere a los hechos políticos y económicos, a la presencia omnímoda de las transnacionales al poder también del comercio informal representado básicamente por el narcotráfico, a la presión de las minorías oprimidas en el país que se considera asimismo como la ciudadela de la democracia, y en general a una situación incierta para las nuevas generaciones inhibidas dentro de un modelo de globalización internacional que tiende a proyecciones ambiguas y difusas de tal manera que otros países, como, los asiáticos, están disputando el liderazgo mundial a lo que bien se le puede llamar como la República Imperial. Ni más ni menos se dibuja el panorama, en la realidad monda y lironda de estos tiempos, lo que Allan Greenspan, denomina “la era de las turbulencias”, y esas turbulencias tendrá que apaciguarlas el negro Obama, enfrentando situaciones inéditas y ambiguas, por lo que la crítica ya le está preguntando qué hacer con Hillary, y también con la postura poderosa del republicano que lo respalda, un formidable aparato electoral, y además, engrasado con recursos millonarios aportados de sus simpatizantes. ¿Qué hacer con Hillary, y qué hacer también con el republicano? ¡Ah!, pero también dentro de la estrategia fundamental de la campaña de Obama se sitúa, teniendo como punto de referencia el cambio, bandera de su lucha política, la cuestión del tratado que daría a los gigantescos consorcios petroleros, por ejemplo, la EXON, en especial, heredera, según se sabe, de aquel formidable imperio que creó el bueno de John D. Rockefeller. Pero no sólo este consorcio, sino otro más tienen mucho poder e influencia en estas cuestiones electorales porque van de por medio sus intereses. Pero, la incógnita continúa. ¿Qué va a hacer la señora Clinton? ¿Aceptar integrar la fórmula con Obama; sumarse tranquilamente a la lucha por la Casa Blanca al lado de Barack, donde quedaría refundida en un segundo nivel; continuar como senadora por Nueva York, aspirar a la gubernatura de su Estado natal, o formar parte del gabinete de Obama? Porque la carrera política de Hillary no ha concluido; hay que tener presente que no se retiró, sino que suspendió simplemente su campaña. Es decir, se quedó en “stand bye”, como dice el habla gringa cuando se deja algo pendiente. MANUEL LÓPEZ DE LA PARRA / Periodista. Correo electrónico: loppra@economia.unam.mx Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones