Jueves, 23 de Enero 2020
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La otra crisis

Por: EL INFORMADOR


Tanto en los periódicos como en los noticiarios de la radio y televisión hay el mismo tema protagonista: la crisis.

Pensamos y descubrimos que hay dos crisis: Crisis económica que algunos solucionan robando, porque tienen que comer y los han despedido del trabajo, y crisis moral porque se hace negocio de lo más serio y valioso del ser humano, creándose, ensanchándose, prosperando lo relativo a la pornografía.

Crisis de alimentos y trabajo.

Acabo de leer una novela que me han regalado sin saber mi amiga regaladora qué léxico usa su autor, cuyo nombre no digo ni el título del libro porque luego, al referirse a él suelen decirme: “El libro que tú nos recomendaste...” y no es así, cuando hablo de una obra es para comentarla, pero no para hacerle propaganda.

Pues bien, en dicho libro aparecen palabras y situaciones tan fuera de lo común, que el autor muy bien hubiera podido emplear sus sinónimos finos e inofensivos.

A punto estuve de suspender su lectura, pero como su argumento es interesante seguí hasta la muerte de la protagonista.

No sé cuántas veces han impreso la palabra que se refiere al residuo que lanza la digestión en su final.

Si el protagonista se enoja grita m.... Si se asombra lo mismo. El primer grito da risa. Pero es un método falso, hay que hacer reír de buen modo. Abusando del mal léxico y de peores costumbres se es chapucero.

Total, que a ver cómo nos salimos de las dos crisis.

La ciencia del futuro

No sé cómo llegaron a mi escritorio varios recortes de artículos que escribí hace años. El caso es que resulta interesante que lo dicho entonces cuadre a la perfección con lo que tenemos que decir hoy.

Entonces estábamos suscritos a “El Correo de la UNESCO” y esta revista nos informaba de los adelantos que iba consiguiendo la ciencia y el Estado debilitado de nuestro planeta, porque esto de la crisis total que va envolviéndonos empezó hace años y nadie fue capaz de colocarle un tope.

Se les llamaba “futurólogos” a los sabios que predecían cómo iba a ser nuestra vida en el futuro, teniendo en cuenta los adelantos técnicos y científicos y cuánto le iba a costar a la Tierra y sus habitantes. No eran futurólogos de adivinar cosas, brujas, sobre amores y fortunas, sino gente estudiosa y seria que ya veía el peligro de la contaminación, la escasez de agua, la sobrepoblación, la escasez de trabajo y más.

Este estudio futurístico lleva fecha de l971, luego estamos viviendo en el futuro de aquella época y vemos que los futurólogos de entonces no se equivocaron.

Poco y ningún interés se le da a la futurología: hay que tener presente lo que se hace y no se hace en favor del porvenir, ya la historia de la Humanidad guarda muchas y minuciosas lecciones sobre esto.

Hoy el futuro nos preocupa muchísimo y deseamos, necesitamos averiguar con qué vamos a dar el día de mañana. El hombre de hoy tiene la obligación de dejar limpios todos los caminos de la Tierra y en este momento en nuestro planeta hay mucha maleza. Cumbres de hombres poderosos y ricos, dinero. Hace falta algo más que no se mide por dólares.

Hay grupos de sabios destinados a este estudio ¿dónde leemos sus noticias? De nuestro comportamiento, previsión o flojera depende el futuro ya tan amenazado. Lo más importante para el futuro es el logro de la paz mundial, que cesen las bombas en esos lugares donde hoy estallan y matan y vuelven a matar.

Los futurólogos advierten que la desigualdad entre unos países y otros, así como el aumento de la población dañaría profundamente la política mundial.

La Tierra lanza avisos, si se atienden debidamente nos salvaremos. Y hay que tener presente que estos sabios se ocupan también del aspecto humano, no sólo del técnico, y en estos estudios y predicciones está en primer lugar la enseñanza, los sentimientos, la solidaridad.

Hagamos feliz la vida de nuestros descendientes.

GABRIEL PAZ / Escritora.
Correo electrónico: macachi809@hotmail.com

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