Viernes, 17 de Enero 2020
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Intereses no hacen amigos

Por: EL INFORMADOR

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ahora señala que México gasta poco en salud pública: vaya sorpresa. Se veía venir, pandemia de por medio, el que este organismo internacional y el Banco Mundial, que antes no sólo aplaudían las medidas de recorte del Estado en gasto público, sino que las alentaban para adelgazarlo, ante la emergencia y, sobre todo, ante la enorme responsabilidad, hoy pretendan lavarse las manos. Un lavatorio hecho en el descubrimiento del hilo negro: México ha desmantelado su sistema de salud pública. Y los recortes hechos, a sugerencia de estos organismos, han tenido a la población mexicana en agonía sanitaria por ya largos años.

Así, lo dicho por la OCDE no puede más que ser cierto: México está en el último lugar entre las 30 economías que integran a este organismo en gasto en salud pública y en gasto en educación, pero sobre todo en los resultados que estos recortes han tenido sobre la calidad de vida de los mexicanos, un hecho que la OCDE parece no haber notado antes y que hoy señala con extrañamiento; un azoro que nadie cree, pero que podría aprovecharse para iniciar la recuperación de todos los servicios públicos que el Estado Mexicano debe ofrecer a la población y que hoy ya no proporciona.

Los intereses de la OCDE, a lo largo de varias décadas, han sido adornados por sus “amables recomendaciones” para empujar a México hacia un modelo donde el Estado debe ser débil y el libre mercado: su jefe. Y, si se suma a ello la participación de los intereses del Banco Mundial, apoyados en una obediencia ciega de ya cuatro sexenios de gobiernos en México, lo que se tiene es el panorama donde ha sido la población la que ha resultado desatendida, un desamparo que hoy cobra altas cuotas por las precarias condiciones que guarda el sistema de salud pública mexicano: sin laboratorios, sin expertos suficientes, sin presupuesto, sin cobertura, sin la red de información necesaria para garantizar la detección a tiempo de cualquier tipo de brotes. Un sistema mermado que está viendo crecer enfermedades hasta los años setenta casi extintas como la tuberculosis, dengue y aún la desnutrición infantil.

Y para el Gobierno mexicano la postura de la OCDE debe ser el mensaje claro, sabiendo que no importa que antes haya aplaudido las medidas de desmantelación del sistema de salud, hoy, este organismo le demanda al Gobierno mexicano que resarza el daño hecho, evidenciando que el gasto en salud de México es de sólo 307 dólares por habitante, una cantidad aún por debajo del de Turquía, que es de 418 dólares.

Así, este quiebre de la OCDE y su compañero el Banco Mundial, si bien para los dirigentes es tema de reflexión, para la población hoy, por lo menos, resulta una tabla de la cual asirse para recibir el impulso hacia la recuperación de su sistema de salud pública. Y para contar con otra esperanza, ésta sí auténtica y sólida: la Universidad Nacional Autónoma de México está ya trabajando en una vacuna contra el virus de la influenza humana, ¡enhorabuena!

LOURDES BUENO / Investigadora de la UdeG.
Correo electrónico: lourdesbueno03@yahoo.com.mx

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