Jueves, 23 de Enero 2020
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El “otro” transporte

Por: EL INFORMADOR

Por diversas razones, entre ellas el factor de la novedad, el Macrobús ha sido tema informativo en los meses recientes. La puesta en marcha de su primera línea, que corre por el eje de Calzada Independencia y Gobernador Curiel, ha generado reacciones en pro y en contra del nuevo sistema de transporte articulado que circula por carriles confinados, modelo que sólo conocíamos en el Tren Ligero.

En la semana que termina, se produjo una situación interesante, porque grupos organizados de la sociedad civil, destacadamente la agrupación Guadalajara 2020, pidieron a políticos y autoridades que dejaran en paz las discusiones acerca de bondades y perjuicios del Macrobús, mientras duren las campañas políticas. Los actores aludidos dieron respuesta positiva.
El caso es que la centralización del debate en torno al Macrobús nos había hecho perder de vista las condiciones en que se encuentra el resto del sistema de transporte público en la metrópoli. Y en ese sentido tiene relevancia lo dicho por el titular de la Secretaría de Vialidad y Transporte (SVyT), Manuel Verdín, quien ha anunciado que “en unas semanas” se tendrá la solución para “eficientar y reforzar” la prestación de servicio de transporte público en el Sur de la metrópoli, porque “no todo va enfocado al Macrobús. Estamos hablando del transporte de corto recorrido que también está trabajándose”.

Se trata de un tema de la mayor importancia, si se considera que ese Sur de la zona metropolitana es el rumbo que ha experimentado el crecimiento más explosivo en términos inmobiliarios en los años recientes, sobre todo en el municipio de Tlajomulco, cuyos habitantes reclaman un mejor servicio de transporte, que los acerque a los lugares en los que realizan sus actividades escolares o laborales.

En los planes de la actual administración estatal está la implantación de un sistema integral de transporte que sería “intermodal”, es decir, que contaría con la debida articulación de rutas y modalidades que abarquen el servicio de minibuses, camiones convencionales, trolebuses, Macrobús y Tren Ligero, además del transporte no motorizado. Esto, dice el secretario, deberá reflejarse en un servicio más cómodo, seguro, barato y eficiente.

Si ésos son los parámetros con los que habrá que medir el éxito de las políticas públicas de movilidad, ya tenemos manera de calificar su capacidad de gobernar, al menos en este terreno.

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