Viernes, 17 de Enero 2020
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“Ángeles y demonios”

Por: EL INFORMADOR

El reciente estreno de la película basada en este viejo “bestseller” del británico Dan Brown, volvió a causar ciertos resquemores en el Vaticano y en algunos fieles católicos, si bien no tan profundos como el que les produjera la anterior experiencia editorial y fílmica de “El Código da Vinci”. Y es que si bien, hoy ya no se puede condenar a ese autor y sus obras poniéndolos en el “Index Librorum Prohibitorum”, de cualquier manera no le faltan censores oficiosos que lo tomen en serio y refuten las patrañas histórico científicas de sus “Ángeles y Demonios”, como antes abominaron las insidias antievangélicas de su “Código”, e inclusive quieran ver en tales historietas una oculta y siniestra maquinación antirreligiosa y anticlerical.

ESCÉPTICOS Y CÁNDIDOS: Para lectores o cinéfilos cultivados o medianamente informados, las fantasías de Brown resultan inaceptables, por más que el autor advierta de la verosimilitud histórica, tanto de los miembros del Priorato de Sion como de los “Illuminati”, lo cual puede ser considerado como recurso literario válido para darle interés y fluidez mercantil de sus novelas; sin embargo, lo que a mi parecer preocupa a los defensores de la Iglesia de Roma, (cuya solidez milenaria está más allá de cualquier embate), es que abunden consumidores de libros o de películas que son parte de ese número infinito de crédulos que suelen comulgar, a ojos cerrados, con ruedas de molino.
 
OTROS FACTORES: Si bien, como dejo dicho, en el caso de “Ángeles y Demonios” la protesta eclesial se ha reducido a una reticencia sorda, y hoy los censurones se han abstenido de atizar un escándalo mediático que a la postre resulta siempre contraproducente, pues prohibir sólo excita el antojo; de cualquier manera, insisto, es comprensible su preocupación, ya que todo lo que huele a sotanas e Iglesia es ahora manipulado mediáticamente con tanta alharaca y amarillismo, que suele seducir y engañar a ese enorme rebaño de incautos sedientos de estar al tanto de “revelaciones” sensacionales y de acusaciones sobre siniestros complots; y quienes además, al estar cada vez más alejados de la creencia en Dios, como afirmara, Chesterton, el problema no es que ignoren todo y no crean en nada, sino que han acabado creyendo en todo, inclusive en los discursos de los políticos, en la tele o en lo que escribe cualquier Brown…

JOSÉ LUIS MEZA INDA / Escritor.
Correo electrónico: meza_inda@hotmail.com

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