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Sábado, 18 de Agosto 2018
Los migrantes refugiados en el oasis a menudo llegan en condiciones críticas por el maltrato que sufren en su travesía. AFP/ M. TURKIA
Internacional

Oasis libio da refugio a migrantes desamparados

Alrededor del oasis de Bani Walid cada mes se encuentran entre 30 y 40 muertos

AFP

En el oasis de Bani Walid, a las puertas del desierto libio, un centro ofrece vivienda y atención a unos 400 migrantes ilegales que se dirigen a la costa del país.

"Éramos tres...", afirmó entre sollozos Amara, un refugiado malí de 30 años. Sus dos compañeros de ruta murieron de hambre en cárceles de Libia, en las que traficantes que exigían rescates para liberarlos.

"Dijimos que no teníamos dinero para pagar, nos daban de comer un día de cada dos", recordó Amara, sobre su cautiverio. Que permanecía sentado en un bloque de hormigón por no poder mantenerse en pie. El maltrato de los ocho meses secuestrado le dejó graves secuelas en las piernas.

Un guardia perdió esperanza de obtener un rescate. Lo liberó antes de que muriera de hambre como sus dos compañeros y lo condujo a este refugio improvisado en una zona industrial de la ciudad de Bani Walid.

Amara comenzó el viaje con dos acompañantes, sólo él sobrevivió. AFP/ M. TURKIA

Está situada a 170 km al sudeste de la capital, Trípoli, y cuenta con una veintena de centros ilegales de detención o de reagrupamiento de migrantes, según autoridades locales.

En Bani Walid el tiempo parece detenerse. La antigua bandera verde de la Jamahiriya de Muamar Gadafi de la entrada e izada en distintos barrios de la ciudad es una prueba de que la ciudad escapa al control de las autoridades libias.

"Golpeado mañana y noche"

Lucky Monday, inmigrante nigeriano de 28 años, es uno de los que hallaron refugio en "Safe House". Lo atendió un equipo de Médicos Sin Fronteras (MSF) que realiza visitas semanales. Tenía la intención de llegar a Europa pero una milicia lo secuestró y pedía por él un rescate de 2 mil dólares.

"Me pegaron y me rompieron una mano", relató, "me pegaban por la mañana y por la noche (...) a causa de estos 2 mil dólares". Lucky y su familia acabaron cediendo después de tres meses de detención y vendieron un terreno para pagar el rescate.

Aquí vi muchas cosas. Vi a gente morir. Llegan muy enfermos

Otro residente del refugio padece tuberculosis. Tose y escupe sangre en una botella de plástico; "Rasta, hay que aislarlo y alejarlo de los otros a la espera de que un médico lo examine", afirmó Salah Ghummaidh, vicepresidente de la Asociación de Paz de Bani Walid, que administra el centro.

Rasta Moraba, un marfileño de 32 años, es uno de los fundadores de "Safe House". Llegó a Libia hace dos años para trabajar y se cruzó con muchos migrantes abandonados por los secuestradores, sin dinero ni un sitio a donde ir.

"Decidí entonces ayudar a mis hermanos y empecé a organizar cosas aquí", explicó Rasta, al que ayudaron algunos habitantes. "Aquí vi muchas cosas. Vi a gente morir. Llegan muy enfermos", a causa de la tortura y de los malos tratos.

Ya hay enterrados 400 migrantes, cuya identidad y nacionalidad se desconocen

Sobre las revelaciones de venta de migrantes negros como esclavos en Libia, él dice que hay "traficantes que compran a migrantes a los pasadores no para hacerlos trabajar sino para secuestrarlos y ganar diez veces más, exigiendo rescates a las familias".

Trincheras

Hatem Atawaijir, director de la Asociación de Paz, contó que cada mes se encuentran entre 30 y 40 personas muertas en los alrededores de Bani Walid.

"La mayoría murieron de hambre, pero algunos todavía presentan rastros de tortura".

En algunos de los refugiados todavía son visibles los rastros de las torturas que sufrieron. AFP/ M. TURKIA

En un terreno de dos hectáreas, la asociación construye un cementerio destinado a los migrantes. Trincheras de un metro de ancho acogerán a las próximas víctimas anónimas. Ya hay enterrados 400 migrantes, cuya identidad y nacionalidad se desconocen, explicó furioso Atawaijir.

Atawaijir denunció que a las autoridades libias y a la comunidad internacional no tienen "ningún interés por los sufrimientos de los migrantes o las poblaciones locales en el sur" de Libia.

"Su única preocupación es impedir que los migrantes lleguen al otro lado" del Mediterráneo desde la costa libia, lamentó.

 

 

 

DJ