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Viernes, 25 de Mayo 2018

Las siete cosas que odiamos de la FIL

La semana de la FIL despierta en los tapatíos los mejores y los peores sentimientos

Dora María Jiménez Ramírez

Con 31 años en Guadalajara, la Feria Internacional del Libro se ha convertido en un evento que todos en la ciudad conocen y que la mayoría ha visitado al menos una vez en su vida.

Aunque nadie duda de su importancia a nivel mundial, la FIL también despierta algunos sentimientos negativos entre los habitantes de Guadalajara y sus visitantes foráneos, ya sea que les guste o no acudir a la Feria y a los eventos que se realizan de forma paralela.

Estas son algunas de las cosas que pueden resultar desagradables de la FIL.

EL INFORMADOR/ G. GALLO
1

Personas que van sin interés

Ya sea porque los mandan de la escuela para tener puntos extra, algún conocido con verdadero interés los lleva o porque quieren pasearse y "echar relajo", cada año mucha gente llega a la Feria sin verdadero interés en conocer lo que ofrece.

Esto puede resultar molesto para quienes van por gusto, pues entre los tumultos se dificulta el paso por el recinto y a veces no es posible entrar a conferencias o presentaciones porque los salones se pueden llenar de quienes asisten sin interés.

EL INFORMADOR/ D. JIMÉNEZ
2

Pocas opciones para comer

Después de recorrer los pasillos por varias horas o participar en las actividades que ofrece la Feria es normal terminar con hambre, pero eso puede convertirse en un problema ya que las opciones dentro del recinto no son tantas y pueden resultar poco accesibles.

Además, si eres vegano o vegetariano las opciones se vuelven todavía más limitadas.

Aunque fuera de la Expo Guadalajara hay mucho más opciones, AQUÍ las puedes conocer.

3

Tráfico en toda la ciudad

El ya complicado tráfico de la ciudad termina por desquiciarse en la semana de la FIL, cientos de automovilistas intentan encontrar un lugar para estacionarse cerca del recinto mientras que otros tantos intentan cruzar por las calles aledañas para llegar a sus destinos.

Al final, el poco uso de medios de transporte alternos ocasiona que con frecuencia el tráfico colapse, incluso más de una vez al día.

Por eso AQUÍ te dejamos algunas rutas de transporte que puedes utilizar para llegar a la Feria.

EL INFORMADOR/ D. JIMÉNEZ
EL INFORMADOR/ F. ATILANO
4

Gente que se detiene a medio pasillo

No falta quien se detenga a justo a la mitad del pasillo a revisar su teléfono, tomarse fotos, sacar algo de la bolsa/mochila o detenerse a saludar a alguien y quedarse platicando por varios minutos. Esto entorpece el paso de la gente por los pasillos y provoca tumultos que se podrían evitar con facilidad.

Nadie dice que está mal detenerse a conversar o revisar los mensajes, pero ¿no sería mejor moverse hacia el extremo de un pasillo para hacerlo?

EL INFORMADOR/ D. JIMÉNEZ
5

Papás que descuidan a sus hijos

No debe ser fácil cuidar niños y buscar un libro que te interesa, y nadie dice que los pequeños deberían estar quietos todo el tiempo pero en ocasiones algunos niños que sus padres pierden de vista pueden ocasionar algunos destrozos en los stands.

Una de las mejores cosas de la Feria es la oportunidad de acercar a los más pequeños a la literatura, pero no está de más ponerles especial atención para que disfruten la experiencia sin meterse en problemas.

Algunas excursiones escolares pueden resultar problemáticas. EL INFORMADOR/ D. JIMÉNEZ
6

Gente que se roba libros

Cada año nos enteramos de alguien que detienen tratando de salir de la Feria con libros que no pagó y el problema se ha vuelto tan grande que este año muchos de los stands tienen uno o varios letreros que "recuerdan" que el robo es un delito tipificado por la ley.

Resulta penoso llegar a estos extremos por un delito que parece haberse convertido en costumbre entre algunos de los que asisten a la FIL.

EL INFORMADOR / J. ARMENDÁRIZ

 

7

Los lugares de descanso no parecen suficientes

Aunque hay muchos espacios designados para descansar repartidos por la Expo, acondicionados con sillones o pequeñas butacas, en ocasiones resulta difícil encontrar donde sentarse a descansar después de un largo rato de recorrer la Feria.

Esta situación a veces se complica más por aquellas personas que van sin interés y terminan sentados durante horas en el mismo sitio.

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