Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Martes, 16 de Enero 2018
Ideas |

Verónica Orozco Martínez

Por Maya Navarro de Lemus

El hombre es una pluralidad.

Verónica Orozco nos habla de un tema fundamental poco conocido, nuestra Multiplicidad. El hombre no tiene un Yo individual, pero en cambio tiene cientos y miles pequeños “yo”.

Explicación:

—¿Estamos fragmentados?

—La idea de que no somos uno es una de las ideas más importantes que debemos comprender. No tenemos un yo permanente. Cada pensamiento, sentimiento, sensación o deseo es un yo que cree ser la única persona existente. Ninguno de estos yo’s están conectados y cada uno depende del cambio de las circunstancias exteriores.

El hombre esta dividido en cuatro partes: cuerpo, alma (con esta nacemos, nos pertenece), mente y personalidad (esta es adquirida). Gurdjieff escritor del siglo pasado, llamado “científico del alma” dice que uno de nuestros mayores errores es vivir en la ilusión de ser uno.

—¿Cómo los describe?

—Estos yo’s cambian tan rápidamente como los pensamientos, los sentimientos y los estados, y, el error es considerar que se es uno y siempre el mismo; en realidad se es siempre una persona diferente, disímil del que estaba hace un momento.

Nuestros pensamientos y deseos viven separados e independientes del todo. Estamos hechos de miles de yo’s separados, a menudo desconocidos unos de otros, muchas veces excluyentes mutuamente y hostiles entre ellos.

— ¿Cómo se alternan en nosotros?

—Estos yo’s están controlados de forma accidental por la circunstancias externas. No hay nada en nosotros capaz de controlar el cambio de estos  debido principalmente a que no somos conscientes de ello. Cada uno separado se llama a sí mismo “yo” y actúa en nombre de la totalidad de la persona. Esto explica por qué a menudo tomamos decisiones sin darnos realmente cuenta. El ejercicio de auto-observación nos dará la prueba de que generalmente pensamos, sentimos, nos movemos y respondemos a los estímulos que actúan en nosotros sin ser conscientes de lo que está sucediendo dentro.

—¿Cómo actuar?

—Debemos empezar una lucha contra esos rasgos que nos impiden convertirnos en uno,  existiendo una forma clara… que es parar. Tomar distancia y analizar que sucede, mi mente dará una respuesta, y no darla por correcta hasta ver como reacciona mi sensación, mi emoción, hacer caso a todo esto dentro de mi, no a la imaginación irreal a la que me lleva la mente sin freno, o, la emoción avasalladora y fantasiosa de la misma manera. Otra parte esencial es considerar y observar en esa fragmentación como nos asaltan las emociones negativas, la obstinación, y no cesan hasta tomar el control de nuestro ser.

—¿Cómo romper estas obstinaciones?

—No puede romperse haciendo lo que uno decide, porque la obstinación es siempre lucha contra la otra voluntad. En lo que se refiere al sentido de la palabra «mundo», hay que comprender desde el comienzo que hay una multiplicidad de mundos, y que no vivimos en un mundo único, sino en varios mundos. Esta idea es difícil de captar, porque en el lenguaje ordinario, la palabra«mundo» se emplea generalmente en singular. Y si se emplea el plural «mundos», no es sino para subrayar en alguna forma la misma idea, o para expresar la idea de mundos diferentes, que existen unos paralelamente a los otros y nos habitan.

—¿Cómo es esto?

La idea de que vivimos en mundos diferentes, precisamente, mundos contenidos, unos dentro de otros, con los cuales estamos en relaciones diferentes. Si un hombre consigue obtener fotografías mentales pronto contará con  un álbum completo que le ayudará a conocerse, aprender a tomar esas fotos de posturas típicas, expresiones faciales, emociones y pensamientos característicos. El trabajo comienza en el instante en que se comienza a sentir que hay dos personas en uno, al menos, una pasiva y otra activa. Al  mismo tiempo explica la razón por la cual a menudo ocurre que las personas tomen decisiones que luego no cumplen.

—¿Ejemplo?

—Un hombre decide levantarse temprano al día siguiente. Un grupo de yo’s toma esta decisión, pero el acto de levantarse es de otros yo’s, que nada sabe o no esta de acuerdo, naturalmente a la mañana siguiente el hombre seguirá durmiendo… y por la tarde volverá a tomar la misma decisión para el siguiente día. Algunos grupos de yo’s son útiles, otros son artificiales y los hay patológicos.

Lee También

Comentarios