Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Sábado, 25 de Noviembre 2017

Ideas

Ideas |

Redescubrir la ciudad: cuadra por cuadra, un prodigio

Redescubrir la ciudad: cuadra por cuadra, un prodigio

Redescubrir la ciudad: cuadra por cuadra, un prodigio

Es patéticamente cierta la sentencia: Quien no conoce más que Guadalajara no conoce Guadalajara. Le hacen falta referencias, distancias y perspectivas, experiencia de otros medios urbanos para entender el propio. No hay que ir tan lejos: una vuelta a Lagos de Moreno, La Piedad, León o Zacatecas es ampliamente ilustrativa. Y también, cuando se tiene la fortuna, lugares del extranjero, claro.

Pero el punto es que, para querer a Guadalajara, hay que conocer a Guadalajara. Y conocerla bien. Cosa que en estas épocas televisivas y cibernéticas parece un asunto difícil en amplias capas de la población. ¿Qué porcentaje de tapatíos conoce la Barranca de Oblatos? ¿De esos, cuántos de veras la conocen por haberse internado en ella, bajado y subido con esfuerzo, gozado así de los infinitos paisajes que entrega ese prodigio? ¿Cuántas ciudades del mundo tienen a su mismo pie semejante maravilla?

En Miami hay una veintena (o algo así) de manzanas con construcciones de los años treinta y cuarenta del pasado siglo. Estaban, hace unos 30 años, bastante destartaladas (un poco como Santa Teresita). Entonces la ciudad, inteligentemente, inventó convertir ese contexto en el Art Déco District (hay muchas construcciones de este estilo allí). Aplicaron el método del agua y el jabón: resanes, pintura, árboles, protección pertinente al patrimonio, quitar cables, postes y anuncios, cuidar banquetas y pavimento. Éxito total, resultado muy interesante, lucimiento de arquitectura más bien menor, pero simpática. Ahora el distrito mencionado es uno de los mayores atractivos de Miami, un entorno que le comunica su personalidad a toda esa ciudad.

Hacer aquí lo mismo es relativamente fácil. Van dos ejemplos. Las aproximadamente 110 manzanas que están entre Jesús García, Independencia, Chilardi y Federalismo. Para quien recorra con cuidado esa demarcación, que tiene al barrio de la Capilla de Jesús, su estupenda parroquia y su muy notable mercado (art-déco, por cierto), como corazón, se podrían abrir descubrimientos insospechados. Muchísimas muy buenas casas populares y tradicionales, art-déco tapatío (o sea, discreto y elegante), Escuela Tapatía de Arquitectura en su entrañable versión espontánea, buen funcionalismo, etcétera. Claro que hay algunos pegotes muy desafortunados, y alguna “arquitectura” setentera lamentable. Pero, en general, con las acciones que se hicieron en Miami, podría ser un contexto –que ya es hoy muy bueno– de presumir ante propios y extraños.

El otro caso son las nueve extraordinarias manzanas (con todo y el Parque) que encierra el perímetro de Pedro Moreno, López Cotilla, Escorza y Federalismo: pasmoso. Desarrollado muy homogéneamente entre 1935 y 1940, más o menos, contiene muy brillantes obras de Pedro Castellanos, Luis Barragán (cinco), Juan José Barragán, Enrique Ladrón de Guevara, Juan Palomar y Arias, Rafael Urzúa, Miguel Aldana, Alejandro Zohn, Fernando González Barba… Una pléyade tapatía en un momento crucial. ¿Qué se ocupa para que ese distrito se convierta en un orgullo de Guadalajara e incluso del país? Inteligencia, agua y jabón. Y haber salido del municipio.

Podríamos seguir con ejemplos: Medrano, San Juan Bosco, San Felipe de Jesús, Oblatos, etcétera. Pero el caso es abrir los ojos, evaluar las cosas, y que la autoridad se decida y aplique –junto con la ciudadanía– los recursos públicos de forma racional, rentable, lúcida. Esperemos.

jpalomar@informador.com.mx

Lee También

Comentarios