Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Sábado, 18 de Noviembre 2017

Ideas

Ideas |

Realmente fantástica

Realmente fantástica

Realmente fantástica

En música, lo admirable no necesariamente es agradable. La versión para trompeta de los muy gustados Aires Gitanos, de Sarasate, compuestos originalmente para violín; el Concierto para Trompeta “Mestizo”, del contemporáneo Efraín Oscher, o el Merengue de Aquiles Báez que el solista obsequió como encore a los que aún querían más, pueden resultar admirables por la sonoridad que alcanzan o la destreza que demandan del ejecutante… pero también desagradables. La trompeta es como el picante en la comida: en dosis moderadas, aporta ingredientes deslumbrantes a una partitura; en exceso, aturde y cansa.

Pacho Flores, solista en la interpretación de ambas obras, en el tercer programa de la primera temporada 2017 de la Orquesta Filarmónica de Jalisco, la noche del jueves en el Teatro Degollado, es a la trompeta –valga la comparación— lo que Horacio Franco a la flauta; ambos hacen alarde de capacidad física, de virtuosismo y de dominio del instrumento. Pacho, por cierto, utilizó tres trompetas durante el concierto. Ambos, empero, quizá se alejan de lo estrictamente musical en la medida en que se aproximan a lo circense… aunque –obvia decirlo— para todo hay gustos.

Se agradece, por supuesto, que obras así se incluyan en los programas. Primero, porque amplían la cultura del oyente; segundo, porque son muestra de la versatilidad actual de la OFJ; y tercero, porque confirman el valor y la calidad de las obras que ya están en el repertorio.

Si de obras brillantes, pero ya consagradas, se trata, la Sinfonía Fantástica, Op. 14, de Berlioz, con que se complementó el programa, se ganó a pulso los aplausos (sala casi llena, dicho sea de paso) y aun las aclamaciones entusiastas que cerraron la velada. Si las armonías iniciales fueron bálsamo para los oídos tras la feria de pitazos y tamborazos de la primera parte del concierto, las sonoridades extremas de la partitura, desde pianísimos aterciopelados hasta fortísimos aplastantes, sin llegar a la estridencia, a cargo de una dotación reforzada en todas sus secciones –metales y percusiones principalmente—, corroboraron que la OFJ es ya una señora orquesta. Marco Parisotto, su director titular, denotó un amplio dominio de la partitura y proyectó desde el pódium toda la energía que la obra demanda.

El programa, como de costumbre, se repite hoy, a partir de las 12:30 horas, en el mismo escenario.

Lee También

Comentarios