Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Miércoles, 23 de Octubre 2019
Ideas |

Plazas de largo plazo

Por: Alfredo Hidalgo Rasmussen

Las plazas (me refiero a las públicas, no a los malls) son lugares constitutivos de la ciudad y de su identidad, y pueden ser compensadores efectivos para la solución de grandes problemas urbanos. Hace siete años a propósito del centenario del natalicio de Pablo Neruda y la presencia del presidente de Chile en Guadalajara en el marco de la Cumbre Iberoamericana, se inauguró la plaza y monumento a Neruda, un espacio público en el Centro Histórico que marcó distancia con la manera de proyectar e intervenir las plazas en la ciudad. Desaparecieron obstáculos que impedían leer la continuidad del andador Pedro Moreno y su relación con la Plaza de los Mariachis, losas de concreto emergieron del suelo, sustituyendo las habituales bancas de fierro forjado. Como homenaje al poeta, en lugar de busto de bronce, se instalaron dos esculturas de cristales de colores, desafiando la violencia e inseguridad que caracterizaba al sitio.
Algunas lecciones aprendidas con este proyecto contemporáneo en el espacio público, motiva algunas reflexiones: uno, como afirman muchos teóricos (Giddens, Borja, Jacobs), una adecuada intervención en el espacio público mejora índices de convivencia, reduce la inseguridad y eleva la calidad de vida. Dos, todos los componentes del espacio publico son fundamentales y deben ser adecuados a cada sitio. Los árboles son sombra y vida, el concierto de colores que generan es siempre bienvenido. Tres, un buen espacio público “se vende solo”, no es necesario contratar payasitos ni músicos para atraer gente, ni invertir en publicidad, será su calidad la que atraiga a usuarios y medios. Cuatro, se requiere voluntad y compromiso tanto institucional como profesional. Deben eliminarse las prácticas en la obra pública donde el amiguismo y el negocio están sobre la calidad profesional del proyecto y de su ejecución. ¿Cuantas plazas se han intervenido adecuadamente en la ciudad desde entonces?. Según la reciente encuesta de percepción ciudadana de calidad de vida del Observatorio Jalisco Cómo Vamos parecería que no muchas. En los primeros datos publicados se lee un enorme déficit, tanto por la baja calificación al entorno urbano (61) como el 57 otorgado al espacio público. El 60% o más, depende el municipio, opina que los espacios públicos son insuficientes. No es de extrañar que 64% desconfía de los transeúntes, es decir, aquellos con los que te encuentras en la banqueta, plazas o parques, lugares que la misma gente reprueba. Ante el dato de que para 39% el principal problema de su municipio es el narcotráfico, cabe citar a Sergio Fajardo, ex alcalde de Medellín, quien ha insistido en que ese mismo problema lo revirtió desde la trasformación de la ciudad. Convencidos y coordinados, como corresponde a un asunto metropolitano, la solución ha encontrado en el espacio público un componente fundamental. El caso de la Plaza Neruda modestamente confirma ese principio de disminuir la inseguridad a partir de intervenir el espacio público. Ojala sean más años, ojala más plazas; por nuestros hijos, por nuestros nietos.

Lee También

Comentarios