Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Viernes, 24 de Noviembre 2017

Ideas

Ideas |

Narco-campamento, narco-Estado

Narco-campamento, narco-Estado

Narco-campamento, narco-Estado

La “nota roja” más importante de ayer, el descubrimiento de dos narco-campamentos de entrenamiento en Tala y el probable secuestro y desaparición de cerca de 40 personas es en realidad la principal nota política del día porque condensa la nueva realidad que vivimos en Jalisco y el país.

Una realidad donde el crimen organizado puede levantar dos campamentos de entrenamiento para nuevos reclutas, vigilados por 60 sicarios y donde tenían secuestrados a 40 personas, algunos de ellos jóvenes que fueron enganchados mientras buscaban trabajo. Los narco-campamentos, atribuidos al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), estaban disfrazados con ramas para que no pudieran ser detectados desde el aire. Pero ¿cómo disfrazas el abastecimiento para más de 100 hombres? Eso no se puede ocultar y si opera es simple y sencillamente por la colusión de las autoridades. El mismo fiscal Eduardo Almaguer dijo ayer que la operación de los narco-campamentos no sería posible sin el consentimiento de la policía local.

La revelación de los narco-campamentos no es una “nota roja” más, insisto, sino la principal nota política de la realidad de Jalisco y del país porque nos confronta ante la capacidad de operación de los negocios del crimen organizado, y las distintas facetas de violencia que producen para operar, como las desapariciones, los secuestros, los asesinatos, las fosas clandestinas, las “cocinas” para deshacerse de cuerpos y un sin fin de horrores más. Y de ese modo siguen desaparecidos 40 personas que estaban secuestradas en los campamentos, y siguen ocurriendo desapariciones masivas en Jalisco.

Pero estas operaciones de guerra y violencia con la que operan los cárteles y otras organizaciones ilegales ocurren no por incapacidad del Estado para enfrentarlos, sino porque el crimen organizado forma parte de la economía capitalista y dichos negocios ilegales son al mismo tiempo parte del sistema político que los protege, y mimetiza. No basta haberlo dicho, hay que repetirlo: el crimen organizado (el que monta narco-campamentos y lleva a cabo desapariciones masivas) no es una excrecencia del sistema político sino su nueva realidad.

Como dice la politóloga Rita Segato: “el crimen y la acumulación de capital por medios ilegales dejó de ser excepcional para transformarse en estructural y estructurante de la política y de la economía. No podemos entender la violencia como nos la presentan los medios, es decir, como dispersa, esporádica y anómala. Tenemos que percibir la sistematicidad de esta gigantesca estructura que vincula elementos aparentemente muy distantes de la sociedad y atrapa a la propia democracia representativa”.

La realidad del capitalismo apocalíptico que señala Segato es que México se ha convertido en uno de los mejores ejemplos de esta forma perversa-violenta de acumulación de capital. En México se ha desarrollado y completado uno de los mejores ejemplos de la operación estatal y económica donde el crimen y la economía ilegal no son excepcionales, sino estructurales: no se puede entender el funcionamiento de la política y de la economía formal sin el crimen y la acumulación de capital por medios ilegales. En lugar de la transición y consolidación democrática, la modernidad del capitalismo neoliberal convirtió a México en un paraíso de la narco-política y de la acumulación de capital ilegal y la guerra que desata.

Lee También

Comentarios