Jueves, 13 de Mayo 2021

LO ÚLTIMO DE Ideas

Ideas |

Murdoch: el ruido que hace un imperio al caer

Por: Luis Miguel González

Murdoch: el ruido que hace un imperio al caer

Murdoch: el ruido que hace un imperio al caer

Para un británico, ver a Rupert Murdoch en el banquillo de los acusados es el equivalente de lo que sería para un mexicano ver a Emilio Azcárraga. Bajo la lupa está un magnate que tiene toneladas de dinero, poder y relaciones con gente famosa. ¿A quién le extraña que las tribulaciones de Murdoch y su imperio acaparen la atención de los medios angloparlantes?
Está en juego el futuro de un corporativo que vale más de 75 mil millones de dólares. Un consorcio que facturó 63 millones de dólares en 2010, propietario de Fox News, The Wall Street Journal y el sistema Sky. El más rico productor de noticias en el mundo. Está en marcha, además, la redefinición de las relaciones entre los poderosos de Inglaterra y Estados Unidos con un empresario que ha sido un kingmaker. Los medios de Murdoch han sido fundamentales para impulsar la carrera de decenas de políticos en Estados Unidos e Inglaterra, entre ellos el actual primer ministro David Cameron. El escándalo que ha colocado a Murdoch contra la pared ha sido comparado con el Watergate. La principal similitud es que se trata de asuntos que parecían menores en un principio y que fueron colocados en su verdadera dimensión por brillantes trabajos de periodismo de investigación. La irrupción de dos “ladrones” en el edificio Watergate. Un caso “aislado” de escucha ilegal en 2007, para News of the World. Rupert Murdoch ha alegado que desconocía los procedimientos de su periódico sensacionalista. “Era menos de 1% del total de mis empresas, ¿por qué iba a saberlo?”, contestó ante el Parlamento. Su respuesta no dejó satisfecho a casi nadie. En ese rincón que equivale a 1% de su imperio se construyó una sociedad de prácticas criminales que entregó cientos de miles de libras en sobornos a policías y construyó una red de espionaje para intervenir en la vida privada de cuatro mil víctimas, entre ellas los príncipes William y Harry, el ex premier Gordon Brown, el futbolista Wayne Rooney y algunos famosos, Eric Clapton, Mick Jagger, Sienna Miller y Hugh Grant, entre otros. La respuesta de Murdoch no es digna de un hombre que había dicho antes “Nobody keeps me in the dark” (Nadie me deja a oscuras). Es un hombre que llevaba un control exhaustivo de su imperio, sobre todo de las cuestiones estratégicas. Es difícil que ignorara una operación de espionaje de gran escala que alimentaba las páginas de News of the World, el periódico de mayor circulación en el Reino Unido, con 2.8 millones de ejemplares vendidos. Las acciones de las empresas de Murdoch han perdido más de cinco mil 000 millones de dólares de valor en el mes de julio. El manejo de la crisis ha sido un desastre, porque ha develado arrogancia, falta de tacto y mala administración de los detalles. Le ha causado un daño invaluable a la reputación de Murdoch. El magnate no volverá a tener la capacidad de maniobra que tuvo hasta ahora. Ni siquiera está claro que podrá heredar la presidencia de News Corp a su hijo James. Sus superpoderes han encontrado la kriptonita. La caída en desgracia de Murdoch significa el final de una estirpe de magnates de medios, pronostica The Economist. El futuro corresponderá a empresas operadas por profesionales, capaces de separar la administración del negocio de la personalidad de sus accionistas principales. ¿Será? América Latina parece estar hecha de hilos diferentes. Aquí la historia se teje de otra forma.