Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Martes, 15 de Octubre 2019
Ideas |

Las lecciones de las elecciones

Por: Celso Rodríguez González

Recientemente se llevaron a cabo elecciones constitucionales para elegir gobernador en el Estado de México, Nayarit y Coahuila, así como para renovar presidencias municipales en Hidalgo, procesos de los cuales podemos resaltar algunas particularidades que sin duda marcarán el rumbo de otros procesos venideros. En los últimos años nuestro país ha entrado a la alternancia en el gobierno, que básicamente implica el fin de una larga época en la que un solo partido ocupó la Presidencia de la República, para pasar ahora a la posibilidad real para todos los partidos políticos registrados de acceder a encabezar el poder ejecutivo federal. El proceso que ahora vivimos, como pocas veces sucede, vino desde las entidades federativas, antes de cambiar de partido en la Presidencia de la República, sucedió primero en varias entidades como Baja California , Jalisco y Guanajuato por mencionar algunos; de hecho en la actualidad quedan realmente muy pocos estados donde aún no se da esta tendencia. La alternancia, sin duda alguna, no es una concesión generosa de partidos o congresos, sino una decisión auténtica de los ciudadanos al hacer valer el sentido de su voto en cada elección, razonando la actuación del Gobierno inmediato, la propuesta y perfil de los candidatos y la plataforma ideológica de los partidos en contienda. Con la alternancia llega también la alta competencia y consecuentemente la necesidad de un árbitro confiable que dé garantías a los partidos, pero sobre todo que le dé certeza y confianza a los ciudadanos, de ahí la importancia del trabajo de los tribunales electorales y su destacada participación en la vida democrática de los estados y el país. En los comicios locales de las entidades mencionadas celebrados el 3 de julio pasado, los resultados preliminares reflejan números con diferencias bastante amplias entre el candidato que dan como ganador y su más inmediato competidor, curiosamente en las cuatro entidades es la misma característica. Esa amplia diferencia parece irreversible mediante un proceso judicial electoral, lo que desde luego no implica que la elección hubiera estado exenta de anomalías e irregularidades pero aún así las tendencias difícilmente cambiarán. Llama la atención los resultados y los números porque los especialistas no pronosticaban tal holgura, sobre todo considerando lo competido de las elecciones inmediatas estatales y federales. Basta recordar la mínima diferencia con la que Felipe Calderón superó a López Obrador. No obstante los resultados recientes, hay quienes aseguran que las siguientes elecciones federales y locales no tendrán la tendencia de estos resultados y en todo caso los números serán muy cerrados, en procesos competidos e ineludiblemente judicializados. Pero más allá de los pronósticos, indudablemente cada elección es diferente y cada una de ellas deja una lección distinta, entonces, los resultados del domingo no tienen por qué  ser obligado referente hacia los próximos comicios concurrentes en 2012, por lo que los tribunales electorales deberán estar preparados para en su caso, resolver las controversias que podrían suscitarse con motivo de dichas elecciones. La oferta electoral debe significar para el ciudadano la oportunidad de elegir con plena conciencia y convicción a quien considere más apto para ocupar un cargo de elección popular y sea capaz de cumplir con las sentidas y legitimas exigencias y demandas sociales, independientemente del partido que lo postule. Hay una deuda social que partidos y candidatos deben solventar para ganar credibilidad y generar la confianza que en muchos casos se ha perdido, porque a fin de cuentas el objetivo último de una elección que se precie de ser democrática, plural y participativa, es generar un resultado positivo para la sociedad. En materia de justicia electoral, los resultados de cualquier elección deben ser contextualizados en su tiempo y dimensión, porque la justicia no está sujeta a estadísticas, tendencias o predicciones, de forma tal que pueda darse la imparcialidad y objetividad que son el distintivo de las instituciones de justicia electoral en Jalisco y el país.

Lee También

Comentarios