Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Lunes, 21 de Octubre 2019
Ideas |

La Corte y la soberanía de los estados

Por: Javier Hurtado

El jueves pasado la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declaró inconstitucional los incisos a) y b) del párrafo 2 del Artículo 28 de la nueva Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LGIPE). En ellos se establecía que al partido político que obtuviera en elecciones para diputados locales 3% de la votación “se le asignará una curul por el principio de representación proporcional, independientemente de los triunfos de mayoría que hubiese obtenido”; y que, una vez realizado eso, se procediera a asignar el resto de las diputaciones de representación proporcional (RP) “de acuerdo a la fórmula establecida en las leyes locales”.

El voto de nueve ministros fue suficiente para dejar sin efecto las partes impugnadas del artículo en cuestión. El argumento central fue que “invadía la esfera de atribuciones de cada uno de los estados” y vulneraba el principio de proporcionalidad que sustenta al sistema de diputados de RP, al asignar de entrada un diputado al partido que obtuviera una cantidad de votos suficiente para mantener su registro, pero que podría ser inferior al cociente natural necesario para asignar cada uno de los demás diputados de RP.

Los argumentos son a todas luces fundamentados. El caso es que la invasión de la soberanía de los estados no sólo se ha dado a través de ese precepto invalidado. El órgano reformador de la Constitución también lo ha hecho al establecer en la ley fundamental: 1.- Que el Poder Legislativo de los estados se debe integrar con diputados de mayoría relativa y representación proporcional; 2.- Al establecer la reelección consecutiva de diputados locales hasta por cuatro periodos, y limitarla sólo a los postulados por los partidos; 3.- Al replicar en los estados el absurdo tope a la sobre representación de 8% que existe para la Cámara de Diputados; y, 4.- Al establecer que los órganos de fiscalización de las entidades federativas deben pertenecer a las legislaturas locales. Esto sólo por lo que corresponde a los poderes legislativos de los estados.

Empero, el tope de 8% a la sobre representación en los congresos de los estados es más invasivo a la soberanía de los estados, pues la Federación les está creando gobiernos divididos y más parálisis gubernamental.

Si desde la Constitución federal se precisan los modos, tiempos y criterios de integración de los poderes locales, ¿en qué consiste entonces la facultad de los estados para definir su régimen interior establecido en el 41 Constitucional?; o, ¿en qué radica o se expresa ese “régimen interior”?. Más aún: ¿en realidad los estados poseen soberanía?

Los mismos argumentos utilizados por la SCJN para invalidar el Artículo 28 de la LGIPE, podrían aplicarse para hacerlo con esas otras disposiciones aún más invasoras de la soberanía de los estados. El problema es que la Corte no tiene facultades para declarar la inconstitucionalidad del contenido ni del procedimiento de las reformas constitucionales.

Si el órgano reformador de la Constitución no es sujeto de control, entonces no tenemos un auténtico Estado de derecho al haber convertido a ese órgano en “soberano” (como el rey lo era en la época feudal).

La soberanía no reside en un órgano, una persona o una muchedumbre, sino en una Constitución que debe tener medios constitucionales de auto defensa.
 

Lee También

Comentarios