Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Miércoles, 23 de Octubre 2019
Ideas |

Grupo México. ¿La multa es suficiente?

Por: El Informador

    
 
por Manuel Espinoza de los Monteros de la Parra
 
 
El derrame de 40 mil metros cúbicos de sulfato de cobre mezclados con ácido sulfúrico y altas concentraciones de metales pesados muy dañinos para la salud y los ecosistemas, provenientes de la mina Buenavista del Cobre, en Sonora ha sido uno de los peores desastres medioambientales en México. Y después de investigaciones, instauraciones de Comisiones Especiales, presión política e intentos fallidos de defensa por parte de Grupo México se entregaron los primeros cheques como indemnización.
 
Sin embargo, la indemnización por los daños, por más cuantiosa que sea no va a ser nunca suficiente. El daño a la salud y al ecosistema están hechos ya. Más grave aún es que el gobierno no se ha dado cuenta que no se debe sancionar a Grupo México solo por el derrame “accidental” sino que la negligencia u omisiones con las que la empresa se ha conducido son el comienzo del problema y este es el origen de su responsabilidad. 
 
Grupo México ha omitido tener férreos controles y supervisión según los riesgos que representa la actividad empresarial que realiza. Es evidente que la empresa encargada de la mina tuvo un fallo en su operación. Además, esté fallo no fue detectado a tiempo y posteriormente la misma empresa, en lugar de tomar inmediatamente cartas en el asunto buscó eludir su responsabilidad. Esto es a todas luces una conducta totalmente fuera de la ética empresarial e incluso el grado de omisión y negligencia deberían tener consecuencias penales.
 
Por otro lado, la multa no garantiza que estos “errores” no vuelvan a ocurrir. La multa no viene acompañada de una política de prevención de riesgos ambientales y laborales que deba ser certificada para demostrar la seriedad de las medidas. La sanción a Grupo México tampoco impone la obligación de implementar un programa de control y supervisión efectivo y controlado por agentes externos. No impone la necesidad de ofrecer al público un canal de denuncias ni establece la obligación a la empresa de informar quiénes dentro de la estructura corporativa eran los encargados de velar por la seguridad y el cumplimiento de los más altos estándares de control en los procesos relacionados con la explotación de los minerales. 
 
En fin la multa se limita a dar algunos pesos por cabeza de ganado y por hectáreas cultivadas y algo más buscand resarcir el daño económico causado en este corto plazo.
 
La gran mayoría de los países de la OCDE ya cuentan con una responsabilidad pena de empresa que precisamente sirve para sancionar este tipo de crímenes de forma efectiva, proporcional y disuasiva. Incluso Brasil cuenta con esta ley exclusivamente para delitos medioambientales – que normalmente son cometidos por corporaciones –. Grupo México se suma a las enormes empresas que nuestro sistema jurídico no ha podido sancionar de forma efectiva en los últimos años. Citigroup, Wal-Mart, HSBC y muchas otras. Además, en el sector minero ya ha habido otros escándalos como el de GoldCorp en Guerrero o NewGold Corp en San Luís Potosí. Y todas estas empresas siguen operando igual que antes y con los mismos riesgos.
 
Desafortunadamente el Senado de la República no ha aprobado aún el proyecto de reforma al Código Penal que tiene desde hace dos años y que propone una responsabilidad penal a las empresas que no ejerzan los debidos mecanismos de control para prevenir la comisión de delitos. Y hasta que este primer paso no se tome, los escándalos financieros y medioambientales seguirán existiendo; con otros nombres de corporaciones y con nuevas multas, pero seguirán existiendo.
 
Es importante sancionar los crímenes medioambientales, pero es fundamental prevenirlos.
 

Lee También

Comentarios