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Miércoles, 16 de Enero 2019

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Escocia, que siempre sí

Por: Mario Berruti

Por Manuel López de la Parra
 
Hay que reconocer que la cuestión de Escocia, fundamentalmente de carácter político, mantuvo al mundo en vilo, simple y cabalmente por eso que los modernos llaman globalización, pues con esta situación, la totalidad de los países del mundo serían objeto de situaciones que vendrían a afectar sensiblemente sus propia economía.
 
El sí de la mayoría del pueblo escocés dio lugar a un respiro por ejemplo, a las bolsas del mundo, cuyas oscilidaciones son particularmente nerviosas en casos como éste, lo que de rebote hubiera afectado a nuestras endebles economías de los países como México, aunque en este caso hay que reiterar que sería una afectación de rebote.
 
Tiempos modernos, de algún o de otro modo. Todo debe cambiar en torno de una nueva realidad, no solamente geopolítica, sino política, pero esencialmente económica. Así pues, el referéndum en Escocia está no solamente impulsando la indiscutible victoria en favor del unionismo, sino que
 
dialécticamente, diríamos, obliga al premier británico Cameron a plantear un modelo federal a todo
 
lo que comprende el Reino Unido.
 
En principio, por supuesto, el planteamiento es difícil que las fuerzas políticas en cuestión, acepten
 
esta propuesta, y ya lo han advertido al propio Cameron que se trata de no acordar nada de prisa y
 
corriendo ese fementido acuerdo para extender al resto del país el sistema autónomo.
 
A todo esto, los analistas señalan que como se esperaba, las zonas más prósperas de Escocia
 
votaron a favor de seguir dentro del Reino Unido, mientras las zonas pobres votaron por la
 
independencia, aunque no de manera suficiente. Buen indicador este resultado, para que el propio
 
gobierno británico tome nota, de tal manera que en sus próximos proyectos para rehabilitar la
 
situación general del Reino Unido, se tome en cuenta la situación que guarda este sector de la
 
población aherrojada por el signo de la pobreza, que es, a la postre, el signo de la modernidad.

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