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Viernes, 24 de Noviembre 2017

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'El sucesor del alcalde 1 de 2'

'El sucesor del alcalde 1 de 2'

'El sucesor del alcalde 1 de 2'

Siempre he creído que mi amigo “el ratón” originario y vecino de la noble villa de Lagos materializaba en pleno el espíritu del antiguo alcalde. Verán, el ratón, como buen ocioso que se respete era gran conversador, amigo de la copa, rápido para el comentario chispeante y muy sucedido, si bien tenía particularidades que lo caracterizaban como aquella de que se podía tener las mismas conductas de las ocho de la noche a las ocho de la mañana daba lo mismo hacerlas de las ocho de la mañana a las ocho de la noche. Y así no molestar a nadie. De agradable presencia y natural espíritu de servicio.  No era para nada trabajador, pero sin ser rico, la vida lo había dotado de bienes de fortuna por lo que para tener un buen pasar no necesitaba de hacer mucho. De sus hábitos el que más afectaba a la familia era su habitual ingesta de alcohol, que por lo general molesta a las esposas, aun en el caso del ratón que tenía muy buen vino, pero sin duda los borrachos somos enfadosos, por lo que su esposa sin declaran que tuviera mal vino solía decir: muy simpático el borracho, pero el borracho es mío y me lo llevo.

Pero como no hay en el universo una mujer que esté totalmente convencida de la actividad de su cónyuge, le pedía que dejara el alcohol, lo que nuestro héroe aceptaba con franciscana obediencia simplemente que afirmaba que el si dejaría el vino pero el vino se negaba a dejarlo a él.

Una cuaresma le pareció el tiempo adecuado para darse un cale de qué se sentía, juró no beber  durante cuarenta días de la misma y según dijo después de hacerlo, porque si bien cumplió el juramento declaró después que había visto el diablo a puños y aseguró que si otra vez prometía alguna cosa semejante lo haría dejando de beber cuarenta días, pero un día si bebería y al siguiente no. Como es evidente eso no fue suficiente y como decía mi abuela que si tu mujer te dice que vas a aventarte de tejas para abajo, más vale que le midas, porque es seguro que te vas a aventar.

Pues siguió insistiendo la señora hasta que el ratón, tal vez por ganar un lapso de tiempo, aunque fuera breve sin que lo fregaran, aceptó y resolvió, como se estilaba ir a San Juan a jurarse ante la imagen de la Virgen que ahí se venera y fijó como fecha del juramento el día primero del mes de mayo, que era el mes siguiente.

Pues llegó el primero de mayo y cuando hay miedo ni vergüenza da, salió, muy temprano, con el propósito de jurarse ante la imagen de la milagrosa virgen, pero quiso el destino que a la salida de Lagos, se encuentra la cantina de “El tío” y tal vez como sino, tal vez como fatalidad nuestro héroe decidió entrar a despedirse del personal que tantos buenos servicios le había prestado. Ya dentro lo invitaron por cuenta de la casa a tomar la de despedida, luego la caminera y a continuación la siguieron otras tantas con diferentes denominaciones que produjeron que para la hora del Angelus ya trajera una melopea de tercer grado en escala de Richards, esto es próximo al vómito y la inconciencia, de ahí ya no supo ya de sí.

 

@carlosmorsa

 

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