Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Sábado, 25 de Noviembre 2017

Ideas

Ideas |

El populismo traiciona a la izquierda

El populismo traiciona a la izquierda

El populismo traiciona a la izquierda

La derecha preconiza que la libertad de mercado dará igualdad de oportunidades para todos, pero en la práctica vemos que sólo se han creado monopolios y oligopolios, mientras que otros pasan a engrosar las filas de la miseria. Entramos al siglo XXI con una economía formada por una derecha acaparadora de la riqueza y una izquierda que no pudo cumplir sus promesas de igualdad.

El pueblo se siente traicionado por sus líderes populistas: en Bolivia han habido protestas contra Evo Morales, se le acusa de traicionar a la población indígena; en Venezuela no hay alimentos, ni trabajo; en Ecuador hubo protestas contra la Ley de Herencias con la que se trató de compensar la falta de ingresos por la baja en el precio del petróleo; Nicaragua ha implementado un socialismo del siglo XXI con la ayuda de Venezuela que la dejó colgada; en Argentina el kischnerismo hizo mucho daño y acabó mal; en Brasil se degeneró en la corrupción del Partido del Trabajo. Toda la región latinoamericana se ha visto afectada por la crisis de Venezuela y la baja del precio del petróleo y por no recibir los apoyos del Gobierno para combatir la pobreza.

Al momento de gobernar tanto los de la derecha como los de izquierda se comportan igual; al gobernar buscan sus beneficios y traicionan al pueblo; la derecha es muy conservadora en cuanto a los beneficios sociales, en tanto que la izquierda es muy reacia a la apertura del mercado. La igualdad de oportunidades se tergiversa a mediados del siglo XX, Perú con el aprismo, Cuba con el castrismo, Brasil con el muro de Sao Paulo, Venezuela con el bolivarismo, Argentina el kirschnerismo. Todos desembocaron en monopolios y oligopolios. Todos fueron llevados a esta doctrina del fracaso por los líderes populistas que se caracterizan por decirle al pueblo lo que quiere oír pero que en la práctica ha resultado imposible de cumplir.

Lo que es de extrañar es que la gente no entienda que esta escuela demagógica sólo puede llevar a la ruina y al fracaso. El mayor populista de la historia fue Adolfo Hitler, que dominaba las masas con su verborrea incitadora, y ya vimos en que terminó. Ahora tenemos en puerta a dos populistas que van a arrastrar a las masas poco pensantes: Donald Trump y Andrés López Obrador.

No toda esperanza está perdida, lo que es lamentable es que no se disponga del tiempo necesario para implementar una nueva corriente económica que nos salve del desastre. En varios países se están formando partidos liberales que aún no han tomado el poder, habría que ver una vez que lo consigan —ese día llegará por el hartazgo de la gente contra los actuales partidos—, si se comportarán con honestidad, transparencia y no traicionarán a sus votantes.

La tercera solución se vislumbra en la doctrina del Libertarianismo que toma la libertad del socialismo de la izquierda y la ideología de libertad económica de la derecha. Brasil ya tomó la estafeta y fundó el Partido Novo. En otros países de América se están formando partidos liberalistas, lo malo es que son demasiado idealistas, exigentes, se queda el idealismo en su cabeza, demasiado puros en sus conceptos, que se quedan en la academia y la exigencia, en las pláticas de café.

Lee También

Comentarios