Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Viernes, 18 de Octubre 2019
Ideas |

El (L)ego naranja

Por: Diego Petersen

El (L)ego naranja

El (L)ego naranja

El poder desgasta, lo sabemos todos, pero también corrompe. No sólo en el sentido de que el poder incita a apropiarse de los bienes públicos, sino que saca lo peor de los individuos: los ideales colectivos se transforman en afanes personales, la necesidad de reconocimiento se impone sobre la cordura de las decisiones y se pierde contacto con la realidad. Eso les pasa a todos los políticos: hay algunos que tienen un poco más de temple para afrontarlo, y otros, muy pocos, incluso la fuerza para reconocerlo y domarlo.

>

Los naranjas, los que llegaron al poder en los municipios de la mano de MC, están en ese proceso. Muchos compañeros de trabajo se volvieron irreconocibles: la soberbia está a tope y el mareo de poder es tal que más de alguno ha sugerido comprar un lote completo de Dramamine y repartirlos en la entrada de los ayuntamientos como si fueran dulces.

>

El gran reto de Enrique Alfaro, como líder del proyecto político de MC en Jalisco, es repartir el juego y acomodar los egos (como si fueran piezas de lego) para construir el proyecto de la gubernatura.  
 
En principio todos los alcaldes llevan mano en la reelección. Eso ayuda a clarificar las cosas. En Zapopan, por ejemplo, al diputado Carlos Lomelí se le queman las habas por ser candidato a presidente municipal, pero para ello Pablo Lemus tendría que optar por otro puesto, cosa que no sucederá. Lo mismo sucede en Tlaquepaque, donde el diputado Germán Ralis ha sido el principal obstáculo de la alcaldesa María Elena Limón y ronda la alcaldía cual tiburón hambriento. Pero el problema más serio es Guadalajara, pues como Alfaro va a la gubernatura se abre la posibilidad de que los tiradores se muevan. Son muchas, demasiadas las piezas del (L)ego que tiene que acomodar el líder al abrirse este hueco. El candidato de Alfaro para sucederlo en Guadalajara (después de interino, claro) es, ha sido y seguirá siendo Ismael del Toro. El problema es que el actual coordinador de la bancada de Movimiento Ciudadano en el Congreso local se siente mucho más cómodo en el legislativo o incluso como posible funcionario en el Gobierno del Estado. Al no tener señales claras de Ismael los emecistas en edad de merecer andan desatados: desde el comisario Salvador Caro hasta el regidor Marco Valerio, pasando por algunos otros funcionarios que, sin decirlo en voz alta, suspiran por la candidatura. Pero el verdadero candidato, si no va Ismael del Toro, es el alcalde de Tlajomulco, Alberto Uribe, una candidatura que acomoda las cosas internamente, pero abre el frente de Tlajomulco donde hay aún más tiradores, pues es el huevo de la serpiente.

>

La cantidad de cachuchas que trae puestas Enrique Alfaro (además de presidente municipal es de facto el presidente del partido, el líder de la bancada, el negociador nacional de las alianzas y el ciudadano sin partido) son un enorme riesgo para MC: todo el (L)ego está sentado sobre una sola ficha.

>

Lee También

Comentarios