Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Miércoles, 22 de Noviembre 2017

Ideas

Ideas |

El Jaume que fue para mí

El Jaume que fue para mí

El Jaume que fue para mí

Me tomó por sorpresa. Anoche me enteré que Jaume Mor había muerto. Duro. A la cabeza y al corazón.

Sabía de él que había trabajado en redacciones importantes de Jalisco, México y Barcelona. Yo lo conocí hace más de diez años cuando él estaba al frente de Ediciones B aquí en México, vivía en Guadalajara y en una ocasión cené en su casa.

Yo aspiraba a escribir un libro en ese entonces y estaba haciendo mis pininos en el teatro, él ya tenía un buen camino recorrido y en nuestros primeros encuentros fue un maravilloso conversador. Yo había escrito unos cuentos bastante mediocres, que me fueron contados por un tercero, los había ordenado, luego había puesto una serie de citas que me parecían fulminantes (Y melodramáticas) y había tratado de darles orden, hasta donde me dio la capacidad en ese entonces. Yo quería que Jaume le diera forma a esa publicación inexistente aún, quería que guiara el trabajo editorial (aunque significara destrozarlo), soñaba pues que el esfuerzo más o menos se antojase digno. Total, los autores no nos pusimos de acuerdo, él fue testigo  del relajo y me instó a que antes de que me volviera a aventurar en cualquier proyecto editorial aterrizara el tema de las autorías. Y así de ilustrativo fue Jaume conmigo, toda la vida. Ajá, como maestro.

Finalmente no se armó el proyecto, éste derivó en fiasco y de esa experiencia, me quedé con Jaume para volvérmelo a encontrar un par de años después en los pasillos de FIL, donde él estaba en su elemento. Recuerdo sus bríos, se le iluminaban los ojos.

Mor era apasionado de su hacer, activo hasta en el hablar, sus ojeras eran como monumento al café y mis dramas los entendía todos siempre. O eso decía. O eso sentía yo.

Luego lo volví a encontrar en la redacción de EL INFORMADOR, así, desparramando su carisma, ayudándome en lo que se ofreciera. Jaume parecía entender todos los motivos, todas las circunstancias y todos los talentos.

Me saludaba con dos besos, a la española y a mí se me hacía tan cool, me brotaba la nostalgia madrileña. Nos prometimos la última vez que lo vi un café, como siempre hacíamos, nunca lo tomamos, también como siempre hacíamos.

Lamento la partida de Jaume. En serio. Su mente inquieta y su experiencia fueron para mí un gran regalo, una bocanada tutorial de aire fresco, yo tan llena de clichés me sorprendía su capacidad intelectual y su conocimiento técnico que además, era directamente proporcional con su alegría. Gran crítico, gran negociador, un tipo muy sincero.

Jaume fue un fabuloso colega que siempre tuvo hacia mi persona una cálida consideración. ¡Gracias Jaume por todo! ¡Feliz viaje!

Lee También

Comentarios