Lunes, 10 de Mayo 2021

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Decíamos pues... el aguacatero en Jalisco

Por: El Informador

Valga decir (sic) que desde hace tres décadas y media hemos vivido la experiencia del cultivo del aguacatero en Jalisco; esto nos ha permitido conocer las zonas en las que la inquietud del inversionista al campo, ha decidido su dinero en huerta de aguacate. Desde los tiempos de Cocula, Concepción de Buenos Aires, faldas del volcán y Ciudad Guzmán, zona de Tamazula; hasta Atotonilco zona de San Francisco de Asís, Arandas, Betania, Capilla de Milpillas, Mezcala del municipio de Tepa, Tepatitlán, Yahualica y Valle de Guadalupe, se nos ha dado la oportunidad de llegar a conocer en la práctica y, hasta donde la naturaleza nos lo ha permitido, la climática establecida para el óptimo desarrollo del aguacatero en su variedad Hass. Los lugares antes descritos con huertas de diferente extensión territorial y diseño de poblaciones ofrecen la diversidad ecológica existente y, como anteriormente hemos expresado en esta columna de colaboraciones, las bases del comportamiento climático están en la orografía y la topografía con sus múltiples ecosistemas. Develando la cortina que representa la falta de información fidedigna o creíble respecto de tierra y clima para el aguacatero, vamos a continuar nuestra exposición que dejamos pendiente en nuestra colaboración próxima pasada (Domingo, 10 de julio de 2011), hemos de decir que toda semilla y, eso es el hueso del fruto del aguacate, botánicamente contiene toda la información genética de su especie cuyo estudio, nos permite saber: horas frío, horas luz, horas calor, y rangos de humedad ambiental, indispensables a lo largo del ciclo de vida de este árbol cuya longevidad de más de ochenta años de vida fructífera, sin embargo la tecnología desarrollada en los últimos tres lustros ha establecido que lo más conveniente económicamente para el inversionista y también para el manejo agronómico, está considerado en cuarenta años de explotación rentable; con diseños de plantación tan arriesgados como tres metros entre arbolillos y cuatro entre calles y, no obstante este tipo de decisiones el diseño y población más práctico ha sido el de marco real y en distancias cinco metros entre arbolillos entre hileras o de calle. Como la divisa económica es de alcanzar el máximo con el mínimo, la altura del árbol no debe rebasar apenas los cinco metros con una fronda, “copa” o como dicen los primos allende el bravo “canopy”, vocablo que ciertos fruticultores han adoptado. Para vislumbrar el interés de la alta rentabilidad, primeramente, hemos de recurrir indispensablemente al dicho de: si quieres fruta poda. Vemos pues que el cultivo de alto rendimiento y máxima calidad inicia en el vegetal a partir de su poda de formación. BAJAS TEMPERATURAS “HELADAS” Y SUELO Si aceptamos y nos apegamos a la información genética de la semilla o hueso respecto de su comportamiento en las bajas temperaturas, dimos la información anteriormente de que hasta hace unos meses la ciencia había establecido para el aguacatero la resistencia a las bajas temperaturas de dos grados bajo cero durante dos horas continuas; condiciones que no se dan en nuestra latitud. Ha sido una constante en nuestro ejercicio profesional estar actualizados respecto de cualquier cambio que represente un avance en la ciencia agrícola. Es así, que nos ha llegado la información muy actualizada de que la resistencia por dos horas al frío, se extiende a seis horas. Como es fácil escribirlo y también fácil para nuestros interesados lectores productores leerlo, tenemos cierta obligación como productores de aplicar principios de experimentación; esto aunque ratifique la seriedad de un dato científico seguramente que es impractico en el campo de los hechos porque, tardaríamos cuando menos un par de años para constatar resistencia y comportamiento del árbol aguacatero en una zona determinada. Como ya hemos también mencionado el aguacatero requiere de un suelo fresco con rango de humedad de un cuarenta por ciento (usar higrómetro), pero, pero! Lo esencial es un suelo con buen drenaje porque, un estancamiento con duración de algunas horas, además de que calienta el agua estancada y las raíces por tanto al recibirla con alta temperatura reblandecen los tejidos, el estado físico debe mantenerse como una constante ya que si en un temporal cargado con muchos milímetros de precipitación el agua no se estanca porque drena bien el suelo, también debemos prever que en tiempo de estiaje la textura del suelo conservada en buen drenaje nos permite dar el agua de riego en la cantidad correspondiente, acorde con el estado del árbol; lo que decimos más arriba debe ser apoyado con una adición de materia orgánica de cuando menos en cálculo de cinco kilos por metro cuadrado. Lógicamente el árbol recién plantado no requiere esos cinco  kilos pero sí podemos dar la materia orgánica con un cálculo de un kilo cada seis meses; esto permite retención de humedad, reducir evaporación y la frescura requerida del suelo para el desarrollo normal de los sistemas radiculares. DEL RIEGO Convencionalmente cálculos promedio universales nos dan los números de ocho litros por emisor en veinticuatro horas, cuando utilizamos riego por goteo. Aquí es donde “la puerca tuerce el rabo”. Algunos productores piensan (que raramente calculan) que el goteo es lento y que los ocho litros es muy poco agua. Para esto no necesitamos ir más allá de en un recipiente poner ocho litros de agua y veamos el volumen y  pensemos además de calcular que un sistema radicular apenas iniciando su desarrollo como es la plántula de vivero puesta en el terreno de cultivo, no requiere de tanta agua para veinticuatro horas. El trabajo agronómico o de campo en su oportunidad y con la más posible constante se hace más positivo cuando se trabaja en consenso y en equipo. Pensemos y, “no pongamos todos los huevos en una sola canasta”. La tabla de riego por goteo ha sido calculada de una manera universal y, es de ahí de donde debemos partir para mantener nuestros suelo de cultivo del aguacatero en las mejores condiciones de aceptar el gasto de inversión y la practica de cultivo, con el riego por goteo; este sistema permite eficientar como es lógico pensar el uso del agua; limpieza del terreno de cultivo porque impide la presencia de malas hierbas. En la práctica de campo y, de acuerdo a la respuesta del comportamiento y fructificación del árbol después de tres años en el terreno, bien se puede pensar en la modificación del uso del agua estableciendo el sistema de riego de micro aspersión. Por otro lado, si se continúa utilizando el goteo se hace pues necesario aumentar el número de emisores que cubran el terreno del cajete; con ello y sin embargo debemos tener presente una pequeña multiplicación: ocho litros por emisor entres emisores, son veinticuatro litros en cuatro treinta y dos litros y en cinco que es el máximo que prácticamente debemos utilizar son cuarenta litros cada veinticuatro horas que, en cierta época del año sigue siendo mucho agua. Sin embargo cuando el aguacatero esta en floración o, esta iniciando su ciclo de flor es cuando más agua necesita; entonces podríamos justificar los cuarenta litros cada veinticuatro horas. RIEGO Y FLORACION Dijimos anteriormente en líneas mas arriba que la información genética en el hueso nos permite constatar con una observación constante, y, para efectos de hacer un riego eficiente y más, cuando hay flor, veamos sin que esto nos cause gran sorpresa que el aguacatero es un “inversor”; significando con ello en nuestra experiencia que en una sola bráctea (racimos de flor y fruto) podemos encontrar hasta cuatro diferentes tamaños del fruto, más alguna floración presente; para efectos de buen manejo agronómico, de cosecha y mercado bien podemos cosechar tres y hasta cuatro veces durante un ciclo en función pues, a las medidas o tamaño del fruto “ya pegado”. Un dato significativo y hasta asaz anecdótico, con experiencias vividas repetidamente, es que el aguacatero a los 17 meses de su plantación nos puede dar de seis a ocho kilos con unidades o fruto de 260 a los 300 gramos. Pero ¡he ahí que para nuestra sorpresa un arbolillo con apenas un año dos meses de plantado en el terreno final, ha pegado 51 frutos! Entonces pues, no hay quien sepa tanto y todos los días aprendemos de la naturaleza. Los científicos y técnicos no inventamos, en la naturaleza esta; a nosotros, nos toca descubrirlo através de nuestras vivencias en el ejercicio profesional. Como un servicio especial para las inquietudes de los inversionistas en el aguacatero y, con la venia de los mandos editoriales ponemos a disposición nuestro correo: ing.sierra@yahoo.com.mx