Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Sábado, 25 de Noviembre 2017

Ideas

Ideas |

De Siria a Suiza en dos años

De Siria a Suiza en dos años

De Siria a Suiza en dos años

Fiel a su estilo personal de gobernar, el alcalde de Guadalajara a punto de licencia, Enrique Alfaro, rindió ayer su informe de gobierno, primero ante el cabildo y luego en un acto masivo en expo Guadalajara, en un tono subido y enérgico. Fue un informe lleno de adjetivos y comparaciones exageradas. Si atendemos a su discurso, recibió la ciudad como si fuera Siria y en solo dos años la dejará al nivel de Suiza. Como comentamos anteayer eso es suficiente para desconfiar de un informe, pues no hay ciudad ni político en el mundo que sea capaz de cambiar radicalmente el destino en dos años.

Dejando de lado el estilo personal y regañón en el que se ha montado el alcalde, hay sin duda cosas muy positivas de esta administración. De entrada, hay una obsesión por el orden que se agradece. El trabajo que se ha hecho con el comercio ambulante, en los tianguis, las banquetas libres, son sin duda avances. ¿Que ha habido heridos en el camino o que las formas no fueron las mejores? Puede ser, pero el resultado es bueno, la ciudad está más ordenada en esos temas. Hay también más orden en la construcción, aunque ello ha significado que paguen justos por pecadores pues se trata a todos los desarrolladores como delincuentes en potencia. Si saca los planes parciales sin que se los impugnen, será también un logro importantísimo, pero eso todavía es promesa.

Alfaro presume un gran cambio en el espacio público. Hay espacios que han mejorado, y otros que han empeorado. No hay una gran transformación en este sentido con respecto a años anteriores. Y me temo que tiene poco que ver con quién sea al alcalde sino con quiénes habitamos la ciudad. Se invierte en un parque, en banquetas, plazas y dos o tres años después la inversión no se nota sea porque el espacio vuelve a ser vandalizado y descuidado. Del gasto en pavimento podemos decir lo mismo. A lo mejor se ha invertido mucho, pero se nota poco, sea porque la calidad del trabajo no ha sido buena, sea porque el deterioro es mayor que lo que se arregla.

Pero el gran déficit de esta administración es la seguridad. Los alcaldes y el Gobierno del Estado han encontrado en el nuevo sistema de justicia penal a un enemigo común, alguien a quién culpar. Sin negar las dificultades que ha supuesto este cambio de modelo y que, aquí sí, hubo una gran irresponsabilidad de las administraciones anteriores en la implementación, hay deterioro real en los indicadores fundamentales y los alcaldes han sido incapaces de generar un esquema metropolitano como lo habían prometido. En este renglón nos queda a deber y mucho.

A Alfaro le cuesta como a pocos reconocer logros ajenos y más aún para aceptar los problemas propios. Ni la ciudad que heredó era el caos que dice ni la deja en los cuernos de la luna. Ni Siria ni Suiza, pues.

Lee También

Comentarios