Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Sábado, 19 de Enero 2019

Ideas

Ideas |

- Palabrería

Por: Jaime García Elías

- Palabrería

- Palabrería

Pocas cosas hay tan fáciles como ensuciar el agua; pocas tan difíciles –y, además, tan costosas– como limpiarla.

>

-II-

>

Ocho años han transcurrido desde que la muerte de un niño —Miguel Ángel López Rocha—, en El Salto, generó reacciones airadas tanto de vecinos como de diversos sectores de la opinión pública. Las notas periodísticas de la época consignaron que Miguel Ángel, quien vivía en la Colonia La Azucena —uno de tantos “desarrollos” que se han asentado en las márgenes del Río Santiago, y en donde en ese tiempo residían “unas 120 mil personas”— fue rescatado tras caer en el río. 19 días después, el niño fallecía en el Hospital General de Occidente del Seguro Social, por fallas orgánicas múltiples, atribuidas a una severa intoxicación. Horas antes del fallecimiento, la Secretaría de Salud había difundido que un examen revelaba que el menor traía en la sangre niveles de arsénico superiores en 400% al máximo tolerable en el organismo.

>

Por considerar que la contaminación de las aguas del río era la consecuencia de las descargas domésticas e industriales y que el asunto era de la incumbencia directa del Gobierno del Estado, la Comisión Estatal de Derechos Humanos emitió una tronante —¿o sería mejor decir “estridente”?— “recomendación” para que la “h.” autoridad declarara “zona de emergencia ambiental y de acción extraordinaria en materia de salud” a la cuenca en cuestión; adicionalmente “exigió” (verbo que significa “pedir imperiosamente algo a lo que se tiene derecho”) al entonces gobernador, Emilio González Márquez, “instalar plantas de aguas residuales para tratar las descargas de la presa Las Pintas al Río Santiago y las de éste a la presa derivadora de Juanacatlán y El Salto”. Los vecinos llevaron su protesta al entonces secretario de Salud, Alfonso Gutiérrez Carranza, y al Congreso del Estado al efecto de que El Salto y Juanacatlán fueran declarados “zona de emergencia ambiental”. Los diputados locales, a su vez, emitieron un punto de acuerdo en que pedían a las autoridades federales y estatales “salvaguardar la salud pública”.

>

-III-

>

Expertos de la ONU que recientemente participaron en un foro internacional celebrado en Guadalajara, sobre problemas ambientales de las grandes urbes, precisamente, se dieron tiempo para constatar, mediante el expeditivo procedimiento de ver, oler y recoger a la pasada los testimonios de los vecinos, que de toda aquella palabrería, pródiga en “exigencias”, “recomendaciones”, “compromisos” y demás grandilocuente parrafada burocrática, a ocho años de distancia, quedan, si acaso, los ecos…

>

Lee También

Comentarios