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Martes, 16 de Enero 2018
Ideas |

- Ciudad fantasma

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Guadalajara (y anexas) se convierte, ocasionalmente, en Ciudad Fantasma: los “Días Santos”, el 25 de diciembre, el primero del año… De ahí en más, la vida en la otrora “Ciudad Amable” fluctúa entre lo aceptable, en las llamadas “horas valle”, y lo caótico, en las “horas pico”.

-II-

Bien. El lunes pasado hubo, en teoría, motivos sobrados para que la Secretaría del Medio Ambiente decretara la virtual paralización de la ciudad… y de sus habitantes. 90% de los automotores debieron dejar de circular. Las actividades al aire libre –recreos en las escuelas, ejercicio en parques públicos…— tendrían que haberse suspendido. Las obras públicas que se realizan en la mancha urbana –más de 40 en la actualidad—, por lo consiguiente. Las industrias que generan precursores de ozono, ídem. La Secretaría de Movilidad debió haber realizado operativos para agilizar la circulación vehicular. Todo ello, mientras estuviera vigente la Fase II de Contingencia Atmosférica, aplicable en tanto los niveles de ozono se mantuvieran por encima de los 200 puntos imeca: algo que ya ha sucedido once días en lo que va del año; algo previsible, considerando las elevadas temperaturas –más de 35 grados— propias del estiaje, la emisión de contaminantes y la evaporación de combustibles.

En materia de contaminación ambiental, hay dos diferencias sustanciales entre lo que suele ocurrir en la Ciudad de México y lo que ocasionalmente sucede en Guadalajara. Una, que los eventos críticos son más prolongados allá: los vientos, en Guadalajara, “barren” los gases y partículas contaminantes. Otra, que allá se aplican protocolos en cuanto las circunstancias lo ameritan. El programa “Hoy No Circula”, que opera todos los días, se amplía cuando viene al caso. Los capitalinos, además, tienen, hasta donde se sabe, la cultura vial –o la experiencia acerca de las sanciones a las que se exponen si quebrantan la norma restrictiva— necesaria, primero para informarse acerca de si sus vehículos pueden circular o no (y las autoridades viales, allá, suelen ser eficaces en la aplicación de operativos para detectar y sancionar a los infractores), y luego para aprender a realizar sus inevitables desplazamientos cotidianos –al trabajo, a la escuela…— sin utilizar el automóvil particular.

-III-

No se trata de fastidiar al prójimo: se trata de aplicar, de manera coordinada y responsable, una serie de disposiciones a favor de la salud de la población… Y, en esa materia, en Guadalajara –salvo prueba en contrario— todo (o casi todo) es asignatura pendiente.

 

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